lunes, 31 de julio de 2006

Indios (Tema: los he visto muy mejores)

Me queda 1 minuto y 52 segundos para mandar un recuerdo desde la costa. La conexión a internet desde el hotel es rápida pero está muy solicitada.

Hoy he visto a unos indígenas ataviados como indios norteamericanos. Plumas y todo, como el pobre Lempira. Cantaban bastante mal.

El Mediterráneo arroja sus azules y blancos como un viejo recuerdo helenístico desde un cuadro de Sir Lawrence Alma-Tadema. Aquellos desnudos ptolomeicos sólo buscan el blanco mármol veteado de óxido para refrescarse, o directamente otro cuerpo desnudo al lado, encima o debajo para acabar de sofocarse.

El runrún del mar introduciéndose por el balcón al mediodía, o las luces del palmeral penetrando por la ventana a los sones de algo de jazz son el mejor momento para entregarse al placer carnal.

Nonchalance y pereza tras el orgasmo. Una bebida fría y somnolienta.

Y la sal del Mediterráneo como bálsamo para seguir viviendo.

martes, 18 de julio de 2006

La torre se hizo carne (Tema: Eiffel superado)

Parecía una construcción perfecta.

La ideó y llevó a cabo Gustave Eiffel, ingeniero y arquitecto francés, y se convirtió en el símbolo de París.

Nada podía igualarla, y eso que lo intentaron.

Y mucho menos, superarla.

Hasta que un día...

"Espejito, espejito mágico, ¿hay otra torre eiffel más bella que yo?"

"En verdad que eres bella, pero hay otra que ya es mucho más bella que tú. Se siente."

Y la torre se hizo carne. (¿O la carne se hizo torre?)


lunes, 10 de julio de 2006

Pensar con el cabezazo (Tema: Zidane y Materazzi, el amor que no pudo ser)

Como tengo dicho aquí en otro artículo, no soy un apasionado del fútbol y me molesta sobremanera el empacho de partidos casi todos los días de la semana del año, que escamotean otro tipo de entretenimiento en los medios de comunicación a las gentes como yo.

No obstante, le reconozco al fútbol cierta grandeza en las ocasiones de campeonatos mundiales o continentales, también en los campeonatos de campeones de liga. Entonces se vibra y consiguen hacerme vibrar. Los cánticos, los colores, las banderas, la alegría absurda de esperar una victoria de los que crees tuyos, el hundimiento depresivo más brutal si pierden los que creías tuyos. El espectáculo y su catarsis.

En la noche del domingo confieso que viví. En principio nada me iba, como español, en la liza, sólo una vaga solidaridad y simpatía con los italianos por aquello de la raza latina, la proximidad del idioma, etc., que los franceses también poseen pero en menor medida. En mi caso, además, por cuantiosas razones personales y profesionales debía sentirme inclinado al bando francés, pero no me ilusionaba este equipo que, además, había eliminado al nuestro.

Disfruté primero con el buen juego italiano, hasta que, tengo que reconocer, comencé a disfrutar con el buen juego y el mejor tono francés. Sobre todo cuando los italianos renunciaron a la práctica del fútbol y se encomendaron a la Madonna dei Cinque Penalti.

Y entonces llegó el mazazo. El caballero francés por antonomasia, Zinédine Zidane perdió los papeles ante el marrullero Materazzi, vino el cabezazo, la expulsión, etc. Creo que en ese momento, curiosamente contra todo lo que cabía esperarse, todo el mundo nos hicimos solidarios de Zidane y odiamos al italiano. No era posible que el dios actuara así sin un motivo y todos creímos, en un acto de fe contrita, en ese motivo, en ese dogma casi religioso, y lo defendimos sin conocerlo, y lo explicamos sin identificarlo.

Esta mañana me he ido a la prensa digital. La italiana no explicaba el asunto, la francesa corría un tupido velo porque Zidane no va a salir perjudicado y porque prefieren respetar el silencio del héroe hasta que desee despegar los labios como un oráculo. Pero encontré una edición argentina que daba algunas explicaciones a la actitud de Zidane. La pregunta es, era y será ¿qué le dijo Materazzi a Zidane para que este actuara así? Los argentinos de infobae.com apuntan dos teorías:
  1. La lectura de labios indica que el italiano, en medio de la discusión que llevaba a cabo con Zidane, le soltó un “argelino de m… ”, lo que llevó al jugador francés a reaccionar como lo hizo, según contó Cristian Martin, periodista argentino que trabajó en la transmisión oficial del Mundial.
  2. Otra versión es la del The Guardian, que indica que Materazzi le habría dicho a Zidane "terrorista", en relación con su origen argelino.

Yo me inclino a pensar en un diálogo más prosaico:

-Materazzi: "los italianos vestimos mejor, además somos más guapos y tenemos mejores coches que vosotros, que encima os depiláis las piernas y las cejas y vuestros reyes se ponían pelucas y se pintaban lunares junto a la boca".

-Zidane: ¡catacroc!

viernes, 7 de julio de 2006

Francia, sola (Tema: esta incierta soledad)

En días previos a la semifinal del Campeonato Mundial de fútbol, un grupo de gente discutía sobre sus favoritos. Unos preferíamos a Portugal, otros a Italia, Alemania y ... a Francia no la quería nadie, ni como candidata siquiera.

Francia, ¿por qué tan sola?

domingo, 2 de julio de 2006

La higuera (Tema: escenas de verano)


La higuera es la metáfora del campo mediterráneo. La higuera es el húmedo símil de la huerta en el verano y su alma retorcida rebusca en los espacios el último chirrido de los muertos cangilones de la noria. La higuera se entiende bien con las albercas de agua verde y estancada donde las ranas croan su calor y su espanto mimético de nenúfares con lengua.

A la higuera le han puesto por compañeros unos místicos cipreses que ya empiezan a elevar al cielo poco a poco su plegaria, creo que la sonrisa verde y agujereada de las higueras se acompasa bien con estos dedos índices eternos de villa romana; y los perales, a su vera, envidian un poco la higueril majestuosidad de esta faraona de los sicomoros.

Una joven piscina refleja sus azules no muy lejos de la alberca abandonada. Los gatos descienden la única escalera que hunde sus pasos con desidia en el agua fresca como los mármoles increíbles de los cuadros de Alma-Tadema. La piscina cumple su misión alternativa de espejo y esponja, pero nada como la vieja alberca y sus ovas estancadas para recordar algo de Kavafis al borde de sus pretiles desconchados mientras el rumor del agua se escapa de sus oxidados albañales.

Han pasado unos pájaros, quizás las nietas de las tórtolas que de chico espié escondido a la sombra de aquella otra higuera en la Fuenlabrá de El Hoyo. Se me hace necesaria ahora la compañía mi padre o de Alejandro López Andrada con quien repetir sus nombres guturales en la canícula contemplando las ondas en el agua.

La higuera se ha movido, lo juro. Está observando desde arriba las tomateras y los pimientos en su mata. Las voces secas de los olivos y de las grandes encinas que reposan su viejo peso sobre una sola pierna de madera, un poco más allá, junto a la casa, emiten gota a gota un bostezo de siesta mientras que los rododendros se enseñorean de la sombra y extienden la aristocracia de sus tallos a un lado del umbral.

La higuera ha vuelto a sonreír con su aroma de pecado solitario.

sábado, 1 de julio de 2006

Magnífico blog de Malena (Tema: recomendación)

Tengo que recomendar muy especialmente el blog de Malena, fotógrafa de Buenos Aires.
Es de una estética irresistible y de una sensibilidad fuera de lo común.
No es habitual recibir cerca de cien comentarios de gente entregadísima en cada post, por algo será.

Está en http://encendidaenbuenosaires.blogspot.com/

La imagen terrorífica (Tema: otra más de parapsicología)

No hace mucho coloqué aquí una foto tomada de una baldosa de casa de mis padres en la que se adivinaba un extraño rostro.

Hoy vuelvo a colgar una nueva y extraña imagen, esta vez obtenida en mi propia casa. La historia es simple y, de tan simple que es, causa cierto pavor.

Ayer llegamos a casa bastante tarde después de haber disfrutado de una magnífica noche de verano, fresquita como suelen ser aquí en la sierra. Pasé por la cocina a tomar algo para rematar la faena. Mis ojos se detuvieron espantados ante una bolsa entreabierta de cortezas, ahí estaba... el extraño ser, el engendro de otros mundos. Cogí rápidamente la cámara y, ¡plaf! el ordenador reproduce exactamente lo que ya había visto yo antes, no hay posibilidad de engaño. Juro que no es una composición, así estaba y así lo vi.


A lo mejor a alguien que pase por este blog se le ocurre copiar la foto, adornarla con un bonito PowerPoint y difundirla exagerando sus circunstancias e invitando a "mandarla 100 veces a cada uno de tus contactos, sino quieres que...". Patrañas, la cosa fue demasiado simple y, por ello mismo, así de terrible.

A veces pienso que el mundo nos depara cientos de imágenes como esta a cada momento, pero que no nos paramos a ver, sólo miramos lo que nos rodea sin analizar lo que percibimos.

Quizás sea mejor así, si no el terror se apoderaría de nosotros.

Esta mañana la bolsa de cortezas seguía exactamente igual, no he dicho nada, pero no volveré a coger una, esperaré a que la tiren a la basura.