jueves, 28 de junio de 2007

Nuevos sellos de correos: Arquitectura francesa / Nouveaux timbres-poste: Architecture française





Ya tengo disponibles cuatro nuevas series de sellos de correos, esta vez dedicadas a la arquitectura francesa de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba, España).
Las series anteriores, sobre lugares representativos de la misma localidad, pueden consultarse pinchando aquí.
Los sellos de todas las series tienen valor legal y han sido impresos por el servicio de Correos. Pueden ser utilizados para el correo ordinario como cualquier otro sello.
Su valor facial es "A", es decir, la tarifa de 30 céntimos de euro que es la actualmente establecida para el correo dentro de España siempre que se trate de envíos de hasta 20 gramos y en un tamaño normalizado (consultar más detalles en la página de Correos y en la sección Tu Sello de dicha página).
Los interesados en adquirir ejemplares de estos sellos pueden solititarlos a sellospyapvo@yahoo.es indicando el nombre y la dirección del solicitante, y si prefieren abonarlos por transferencia bancaria, ingreso directo en banco o por giro postal. El autor les indicará en cada caso los datos necesarios para efectuar el pago.
Las condiciones de expedición son las siguientes:
-El precio es de 1'10 euros por cada sello (Correos ya cobra al autor 1 euro por cada unidad puesto que se trata de series limitadísimas de algo más de 25 ejemplares únicamente).
-Cada pedido debe efectuarse por un mínimo de tres sellos.
-Se aplicará un recargo de 30 céntimos de euro en concepto de gastos de envío a cualquier lugar de España, de 58 céntimos de euro al resto de Europa, de 78 céntimos de euro a Centroamérica y Sudamérica. Para otros destinos, consultar a la dirección de correo electrónico indicada.
Y a disfrutar los sellos.

martes, 26 de junio de 2007

La Quinta Enmienda

España es diferente: véase el caso del asesino de un celador que se acoge a la Quinta Enmienda ¡de los Estados Unidos! para no declarar en el juicio.

¿Absurdo? ¿Berlanguiano? ¿Almodovariano?
No. España.

Léelo en el siguiente enlace:

Quinta enmienda ( Diario Córdoba - 26/06/2007 )

y si te gusta, valóralo y envíalo.

sábado, 23 de junio de 2007

Recomendación: la segunda novela de Francisco A. Carrasco, "La maldición de Madame Bovary" (Huerga y Fierro)

El catedrático José Cobos Ruiz glosa hoy en el Diario CÓRDOBA el libro "La maldición de madame Bovary" (Ed.: Huerga y Fierro), segunda y por el momento última novela del periodista Francisco A. Carrasco, Jefe de Opinión de dicho diario y que ya publicó en 1999 el magnífico libro de relatos "El insoportable silencio del viajero y otros silencios" (Ed.: Huerga y Fierro).

Esto dice José Cobos Ruiz de la nueva novela de Francisco A. Carrasco:


Escribir sobre un libro siempre es tarea grata para quienes nos dedicamos a tan noble arte, si bien más aún lo será cuando el autor resulta ser un entrañable amigo, tal y como es el caso de Francisco Antonio Carrasco (Belalcázar, 1958). Tras siete años de silencio creativo, ya que su última entrega, El silencio insoportable del viajero y otros silencios , data de 1999, publica también en Huerga & Fierro un nuevo libro de cuentos: La maldición de Madame Bovary .

El autor ha dividido su obra en tres partes que guardan entre sí una perfecta simetría: mientras que la primera y la tercera están integradas cada una de ellas por un único relato extenso, la parte central la componen cinco piezas de tamaño más breve. Todos los cuentos, sin embargo, aparecen unificados -lo que se refleja tanto en el paisaje como en los personajes- por la presencia de una misma atmósfera asfixiante y opresiva: la de aquellos años terribles por los que transcurrió la inmediata posguerra española (uno de los textos se titula, significativamente, 1941 ). En el relato que da título al volumen, Carrasco acierta a expresar con justeza el estrecho maridaje que en el narrador--protagonista se produce entre sus dos grandes pasiones: el amor y la literatura. Su biografía experimenta un giro decisivo de la mano de quien va a jugar un papel central en su niñez: doña Bárbara, joven viuda que en su pueblo natal le va a ir descubriendo en sabia y sutil progresión las maravillas que ocultan los libros y las mujeres. Asfixiada por el ambiente intolerante de aquellos años, simbolizado en la obra por el cura don Jesús, doña Bárbara --como una nueva Madame Bovary-- se ve obligada a sobrevivir espiritualmente en condiciones adversas, hallando en el joven narrador una especie de válvula de escape que finalmente se verá obturada por la presencia agobiante de don Jesús y su férrea vigilancia ante cualquier asomo de espontaneidad. La forzada marcha de aquella del pueblo no cegará sin embargo en el narrador su amor por la literatura, en la que verá sublimados en parte los requerimientos de su otra gran pasión -ese amor entre reverencial y temeroso que experimenta hacia doña Bárbara y hacia las mujeres en general--. En las piezas más breves que componen la segunda parte del libro se recrean diversas escenas de posguerra, en las que el hambre y la miseria van a ocupar gran parte de la escena. En la breve viñeta navideña, de sólo dos páginas, titulada Nochebuena , vemos cómo el autor huye elegantemente del burdo maniqueísmo al que podía haberse dejado conducir, colocando en el retrato que nos hace de un sargento de la Guardia Civil una pincelada de humanidad. En Cosas de juego se describe la trayectoria de un terrateniente venido a menos que se gana la vida con el póquer, al que sacrifica todo aquello que, sin él saberlo, podría dar un sentido verdadero a su turbia existencia. En Un cementerio en llamas se narra una página cualquiera de esa guerra enormemente desigual que mantuvieron en esos años aquellos que se echaron al monte y las fuerzas del orden; pero aquí la lucha ideológica se va a ver superpuesta y tamizada por la historia de una venganza personal entre el tío del narrador y un guardia civil. Memorial de atardeceres es la narración de un desgarro: la "historia de amor" entre niños de clases sociales contrapuestas, consentida por los mayores en tanto es considerada un simple juego, resulta brutalmente sofocada cuando el juego intenta transformarse en realidad. En 1941 se indaga en la prehistoria --llena de cinismo y engaños-- de algunas de las fortunas que se labraron a raíz de nuestra Guerra Civil. La última parte del libro la ocupa el relato Las lágrimas de Adrián . Es el único que escapa al marco ambiental antes descrito (la posguerra y sus secuelas). Otra nota que lo caracteriza es el uso, en su estructura, de ciertos elementos de la narrativa detectivesca, si bien la investigación del crimen, una violación no consumada, se ve conducida finalmente al terreno pantanoso del extravío y de la locura.

Todas las piezas forman una unidad de lo más armoniosa; no solo por la atmósfera que comparten, sino por la presencia en todas ellas de un lenguaje ajustado y sin retóricas vanas, en el que las frases acompañan a la narración sin entorpecer nunca su desarrollo, desvelando con su elegante fraseo las sombras terribles de un tiempo felizmente lejano. Y todo ello, además, muy bien envuelto en una cuidada edición, en la que las citas también se constituyen en un protagonista más del relato. Leer este conjunto de narraciones, como bien afirmara mi siempre admirada Rosa Luque , es "como abrir, no sin cierto rubor por la intromisión, una de aquellas latas de latón donde las familias apilaban sus grandezas y miserias en forma de fotografías ya de color sepia". Y es que Paco Carrasco, con las palabras precisas, ha sabido rehacer todo un ambiente vivido por él mismo durante buena parte de su niñez, como una crónica amarga de la sociedad franquista que muchos pudimos conocer con una mayor profundidad. Un libro, pues, bien escrito, como corresponde a un periodista de raza con más de veinte años de ejercicio en nuestro diario CORDOBA, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, y al que deseo el mayor de los éxitos editoriales, ya que espero no sea el último y más pronto que tarde vuelva a deleitarnos con otra entrega como la que acaba de ver la luz. Les recomiendo la lectura de La maldición de Madame Bovary para las próximas vacaciones.

La maldicion de madame bovary ( Diario Córdoba - 23/06/2007 )

jueves, 21 de junio de 2007

Apellidos inconvenientes: de toros e inmigración

Leo en algunos blogs de amigos la que se ha montado en Barcelona a la salida de la corrida de toros en la Plaza Monumental, donde triunfó el matador José Tomás en su reaparición.

En la puerta, un grupo de ecologistas y antitaurinos hizo sentir su protesta por la fiesta nacional, sobre todo en unos momentos en que algunos grupos radicales catalanes quieren prohibir la fiesta en Cataluña por considerarla una salvaje manifestación tribal de "los españoles".

Esta gente, claro, no recuerda que el toro-tótem, la adoración del toro, la muerte ritual del toro en definitiva, fue y sigue siendo algo común a muchos pueblos del Mediterráneo, incluyendo a Cataluña (la Monumental de Barcelona estaba a reventar, con un llenazo hasta la bandera y colgado el cartel de "no hay billetes").

Respeto la vida, y me contradigo porque me gusta la fiesta de los toros por tantas cosas que han escrito muchos desde siempre: es un espectáculo, un recuerdo ancestral y visceral de cosas ya olvidadas, y por su magia y colorido. También considero una barbaridad matar animales de esa forma. Tampoco me gustan las fiestas de pueblo en las que le arrancan la cabeza a las gallinas, o la caza del zorro, la cabra que es arrojada desde un campanario, los toros con bolas de fuego en los cuernos, las ocas sobre alimentadas para hacer paté de foie, etc., etc., etc.

No estoy de acuerdo con nada de eso, pero si tengo oportunidad me acerco a ver alguna corrida a la plaza de Belmez, donde he visto algunas. ¿Por qué? No lo sé.

Pero me voy del tema: apellidos inconvenientes.

Resulta que una de las más enardecidas opositoras a la fiesta de los toros es la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. No sé si sabe que la ciudad de Narbona (Narbonne) se encuentra en una zona del sur de Francia donde se idolatra a la fiesta de los toros (además de en Nîmes, Dax, en Arles y otros muchos lugares). Ya está el primer apellido inconveniente.

Hay otra alta funcionaria, Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de Emigración e Inmigración, cuyo apellido, "rumí", es el término árabe que de forma despectiva han utilizado siempre los musulmanes para referirse a los cristianos. Parece que la palabra viene de "Roma (capital de los cristianos).- romí.- rumí" (en árabe el habitante de un lugar se expresa con el sufijo "-í", como en "andalusí", por ejemplo, y la "u" se explica porque el árabe clásico no tiene la "e" ni la "o", sólo "a", "i" y "u"). Otro apellido poco conveniente para alguien que forma parte de un gobierno beligerante con los católicos y que debe atender las constantes oleadas de inmigrantes musulmanes que llegan a Europa a través de la muy permisiva España.

martes, 12 de junio de 2007

Corpus Christi

Hoy escribo en el Diario CÓRDOBA sobre la celebración del Corpus Christi.
Léelo en:

El corpus ( Diario Córdoba - 12/06/2007 )

lunes, 11 de junio de 2007

El interesante camino hacia la enseñanza laica y la separación Iglesia / Estado en Francia

Cada tanto surge el debate sobre el deseo mal disimulado de la izquierda española de acabar con la enseñanza privada (léase, religiosa). Lo curioso es que, cuando gobiernan, siguen firmando o ratificando Concordatos y acuerdos educativos con la Iglesia Católica para luego pasarse la vida flagelándose y criticando la situación que ellos han contribuido a sostener.

En estos asuntos, Francia también pasó su calvario a caballo entre el siglo XIX y el XX. Por ello, se cita su política de laicismo estatal y educativo como modelo a seguir por algunos. Lo que no se cita son las grandes tensiones, las revueltas populares en muchos casos y la utilización de la fuerza armada que el Estado Francés utilizó largamente para imponer dicho laicismo republicano.

Todo esto viene al hilo de una magnífica película que acabo de ver y que desmenuzo en pequeñas secuencias aquí con su explicación correspondiente. Se llama 1905, se rodó en 2005 y la dirigió Henri Helman.



Para comprender bien la película y, sobre todo, los avatares de la política laicista en las postrimerías de la III República francesa (1870-1940), hay que recordar algunas fechas y hechos importantes:

-Después de la derrota de Francia ante Prusia en 1870 en Sedan cae el último emperador, Napoleón III, casado con la española Eugenia de Montijo (recordar este nombre para después) y se instaura la República.

-Con el país casi invadido por los alemanes, París queda cercada hasta que al fin capitula (1871). El hambre, la enfermedad y los enfrentamientos políticos dan lugar a una pequeña pero violentísima revolución, que se conoce con el nombre de La Comuna, que provoca millares de muertos en la ciudad. El hambre hace que se sacrifiquen los animales del zoológico, se talan los bosques y parques para luchar contra el frío.

-Este estado de cosas va crispando a la sociedad francesa, cada vez más dividida entre una izquierda republicana y anticlerical (no del todo anticapitalista) y una derecha monárquica apoyada en y por la Iglesia, y antisemita.

-En 1879 fue nombrado como Ministro de la Instrucción Pública un conocido impulsor de la enseñanza y la educación universal y firme partidario de la educación laica, Jules Ferry. En este y otros asuntos, no obstante era moderado; solía decir que valía más ir poco a poco para ir asentando los logros conseguidos. Los más radicales pretendían ir más rápido y aplicar de una vez normas que, como la separación Iglesia/Estado, ya se habían aprobado durante el Imperio de Napoleón III.

-Instauración de una Enseñanza Primaria gratuita (1881), laica y obligatoria (1882).

-En 1884 se aprueba una ley de asociaciones que va a autorizar los sindicatos pero no las congregaciones religiosas.

-En 1893 el Papa León XIII suaviza las tensiones de la Iglesia con la III República y avala la participación de los católicos y conservadores en la vida pública republicana.

-En 1901, una ley de Waldek-Rousseau promulga la libertad total de asociación menos -una vez más- para las congregaciones religiosas.

-En 1902 es nombrado Primer Ministro Émile Combes, quien, como buen ex seminarista, es un maníaco del anticlericalismo. Este mandatario emprende una encarnizada lucha contra las congregaciones, rechaza las peticiones de autorización de algunas, lo que provoca conflictos populares en todo el país pero sobre todo en Bretaña y Saboya.

-Precisamente en 1902, y debido a esta situación, gran parte de monjas y frailes dedicados a la enseñanza se secularizaron o continuaron enseñando acogiéndose a triquiñuelas legales. Entre las congregaciones que padecieron la situación se encuentra la Presentación de María, que de este modo pudo atender la petición por parte de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya de enviar varias hermanas (cuatro exactamente) a Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba) para la educación de los niños de la colonia francesa de esta localidad. El Colegio Francés de Peñarroya fue el primero que esta congregación fundó en España, al año siguiente se fundó otro en Fuente Obejuna, y luego vinieron San Sebastián, Urnieta, Córdoba, Vitoria, Madrid, etc. (no en este orden). Precisamente la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya se fundó en el número 12 de la Plaza Vendôme de París, en una residencia que había pertenecido a la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III.

-El 30 de mayo de 1904, ante la situación insostenible que se estaba creando en Francia por este tema (gran parte del campesinado francés era y es conservador, católico y de derechas y casi en cada pueblo existían escuelas parroquiales o de monjas), la tensión desemboca en una ruptura diplomática formal con el Vaticano.

-En 1905, se decreta la Ley sobre la separación de las Iglesias y el Estado, reconociéndose la libertad de conciencia y de culto. Ya no eran necesarios más Concordatos.

Otro asunto que marca la profunda ruptura de la sociedad francesa en este periodo es el archiconocido "Affaire Dreyfus":
-En 1894, una limpiadora de la embajada alemana en París -en realidad una espía del Servicio de Información francés- descubre en una papelera escritos oficiales con la bandera francesa sobre armamento de artillería en pruebas. Rápidamente se encuentra un sospechoso, el capitán de Estado Mayor Alfred Dreyfus, que tiene todas las papeletas para ser culpable: es judío y de Alsacia (región francesa fronteriza, de lengua y cultura filogermánica, que en esos momentos todavía permanecía invadida por Alemania tras la guerra de 1870). Se le acusa, se le degrada y se le deporta de por vida a la terrible e insalubre Isla del Diablo (Guayana Francesa, donde se desarrolla también la verídica historia de "Papillon"). Pero en 1896 el Servicio de Información intercepta otra filtración de secretos militares con las mismas características y escritura que el anterior; tras una investigación se descubre que el culpable en ambos casos es el comandante de origen húngaro Esterhazy. Tras la casación del primer juicio, Dreyfus es reintegrado a Francia, vuelto a juzgar en 1899 y vuelto a condenar a diez años de prisión aunque con atenuantes. El escándalo estalla, se produce el famoso artículo de Émile Zola en el periódico L'Aurore titulado J'accuse, y finalmente es beneficiado por una Gracia presidencial diez días más tarde. Se le reintegra al Ejército y se le condecora con la máxima distinción francesa, la Legión de Honor.

Pues bien, en este atribulado marco histórico se desarrolla la trama de la película, que comienza cuando la protagonista, Marie Dutilleul, recién diplomada de maestra, vuelve a su pueblo y entra en la escuela donde su abuelo (derechista y católico recalcitrante) ha ejercido de maestro toda su vida. Marie observa que el crucifijo sigue presidiendo el aula y se dispone a quitarlo (estamos en los momentos más tormentosos de la prohibición religiosa en las escuelas) puesto que ella es una republicana convencida. Republicana convencida de la necesidad de una enseñanza laica y universal, pero partidaria de la libertad de conciencia y en absoluto enemiga de la religión porque ella misma es creyente. En ese momento le interrumpe la entrada de su abuelo, que viene a darle la bienvenida...






Más tarde es el abad Courtois de la iglesia del pueblo el que la visita y quien pretende dirigir la primera oración de los alumnos. La Maestra, Marie Dutilleul, se lo impide con educación pero con firmeza dos veces e incluso le hace abandonar el aula...




Primera discusión en la familia Tilleul, como en tantos otros lugares de Francia, por el asunto Dreyfus. El abuelo, católico recalcitrante y antisemita defiende la culpabilidad del capitán alsaciano cuya noticia se puede también ver en la portada del periódico L'Aurore (en las manos del abuelo puede verse otro periódico, el católico La Croix Limoges)...




Marie sorprende una conversación en un establo donde se ha reunido un grupo de católicos radicales, entre los que se encuentra su propio hermano Pierre. El grupo decide ir a la capital comarcal para recibir y quemar la nueva edición del periódico L'Aurore donde Émile Zola ha publicado su famoso artículo titulado J'accuse (Yo acuso) en defensa del capitán Dreyfus. Marie llega al lugar de distribución del periódico, donde el grupo radical se enfrenta a un grupo liberal que defiende el periódico entre el que se encuentra Julien, un antiguo compañero de clase de Marie y del que ella estaba enamorada (siendo correspondida). Julien la salva de la pelea y la aleja de allí...



Marie acude enfurecida al bar donde se encuentra su abuelo y su hermano Pierre a pedir explicaciones por lo que está sucediendo. El abuelo, muy enfadado, la echa del bar y le dice que no la quiere ver más, que ya no es su nieta. Del disgusto, el abuelo cae fulminado allí mismo y en el entierro Pierre culpa a su hermana, Marie, de ser la culpable de la muerte...



Al final del entierro, al que ha acudido Julien, este se sincera con Marie y le dice que el Ministerio del Interior lo ha nombrado para un alto puesto en la ciudad de Limoges junto al Prefecto (algo así como el Delegado del Gobierno), ya que él también, al igual que Marie, es un republicano convencido y partidario de la separación Iglesia/Estado. Además, Julien le pide la mano a Marie y esta acepta...




En su nueva vida en Limoges, Marie pasa a enseñar en una Escuela Laica oficial. La escena muestra a la directora, Madame Langlois, que le hace algunas indicaciones, como que todos los días debe escribir un pensamiento republicano en la pizarra ("Mieux vaut savoir que croire", vale más saber que creer). Al salir del aula la directora le comenta con ironía que tiene el aula excesivamente sobrecargada de láminas ("parece un museo de Historia Natural", comenta)...



Marie traba conocimiento con sectores de la Iglesia apartados del radicalismo y entregados a la ayuda al prójimo...



Cuando se entera de que su hermano Pierre se halla perseguido por la justicia, pide al padre Alexandre que lo oculte en la iglesia, cosa a lo que este accede diciéndole a Pierre que no comparte nada de lo que el radical representa y predica pero que aun así es su deber ayudarle...



El cierre y desalojo de las escuelas religiosas no se hace pacíficamente. Marie, estando de visita a una amiga maestra en una de estas escuelas se ve sorprendida por el desalojo por parte del ejército. El propio capitán encargado de la misión se niega por cuestiones de creencias y debe ser relevado por un superior amigo de Julien, que se presenta en el momento de la evacuación...



Un día que Marie está dando clase en su Escuela Laica, le llevan unas alumnas de las que han tenido que dejar su escuala religiosa. La directora pretende arrancarle un crucifijo a una de ellas, pero Marie se interpone y se lo esconde a la niña por el cuello, diciendo que las creencias son privadas. En este momento se ve muy claramente la postura de quienes, como ella, aceptan las escuelas laicas, la separación Iglesia/Estado, pero se oponen a que el Estado prohíba las creencias religiosas, tanto las propias como las ajenas...




Pierre, el hermano de Marie, pasa escondido una noche en casa de esta, sin que el marido, Julien, lo sepa. Por la mañana, Pierre registra el despacho de Julien y se encuentra un dossier secreto del Ministerio de la Guerra compuesto por fichas sobre militares de alta graduación que van a ser expulsados o represaliados por sus creencias religiosas (hecho histórico)...



Marie es sorprendida por la directora explicándole a las alumnas las diferentes creencias religiosas de algunos nativos y contrponiéndolas "a las nuestras". Cuando una alumna le pregunta porque dice "las nuestras", ella le responde que en realidad quiere decir "nuestra herencia cristiana". La directora informa a los padres, que elevan una petición para expulsarla. En una reunión con los padres le achacan haber explicado obras como Le Bossu (El jorobado de Nuestra Señora) o los Tres Mosqueteros "que son obras en las que se habla de religión. Ella replica ¿cómo hacer aprender las grandes obras de nuestra Literatura sin hablar de Dios? Una madre le pregunta si es practicante, y ella responde que lo que ella haga fuera de la escuela es asunto suyo. Declara que ella no ha intentado influir en sus alumnas, que cree firmemente en la separación de las Iglesias y el Estado, pero ser laico no significa ignorar que la religión existe. Tras un breve debate en el que un padre dice que tampoco es cuestión de volver a la situación de persecución religiosa del Terror durante le Revolución, Marie es absuelta por votación y se le permite continuar en la escuela...



Entre tanto, el hermano, Pierre, ha filtrado a la prensa el asunto de las fichas de los militares espiados por sus convicciones religiosas. Le Figaro lo publica en primera página y ello hará caer al propio marido de Marie, Julien, y a su amigo el militar (que se suicida por honor) como implicados...



De vuelta a su pueblo, Marie ve un pasquín del Prefecto que anuncia la separación por fin de las Iglesias y el Estado y la intención de confiscar e inventariar los bienes eclesiásticos...



Finalmente, Marie y Julien se perdonan mutuamente y asisten en el pueblo al desalojo de la abadía por parte del Ejército, donde se ha encerrado Pierre, el hermano de Marie, que ha tomado los hábitos, y algunos campesinos recalcitrantes. La película termina con una imagen sobreimpresionada con el texto del Artículo Primero de la Ley de diciembre de 1905: "La República Francesa asegura la libertad de conciencia y garantiza el libre ejercicio de los cultos"...

martes, 5 de junio de 2007

Redes

Hoy publico en Diario CÓRDOBA el siguiente artículo:


No basta con que la política vaya buscando nuevos soportes si los mensajes en definitiva se repiten, o si estos mensajes no se corresponden con lo que se espera de ellos. En los últimos tiempos los señores y las señoras de la cosa pública andan explorando nuevos medios pero no nuevos mensajes, obviando aquello tan manido de McLuhan de que el medio es el mensaje.

Así, tal como escribe Juan Freire en generacionred.net -del que tenemos noticia una vez más por el imprescindible blog de Santiago Navajas-, la mismísima Ségolène Royal trascendió su estrategia electoral a la red en las pasadas presidenciales "innovando tanto en el mensaje como en su comunicación", carrera virtual en la que también Nicolas Sarkozy la superó (Freire dixit).

A ese mundo de cabras más locas que un cencerro que es el de los blogueros y otras malas hierbas nos invita e incita Navajas con diurnidad y alevosía: "Vénganse a internet, es casi gratis... no hay casas, el grupo es uno mismo". Pero no sé si estaría muy de acuerdo Gaspar Llamazares, del que me entero por este periódico que es un integrante activo y activista, al fin casi como político pionero en España, de secondlife.com ; y a lo mejor no estaría muy de acuerdo, digo, porque precisamente esta segunda vida que nos proponen las autovías imprecisas de lo digital se amuebla y abastece con viviendas, calles, parques y jardines, casi como al principio nos ofrecía a los novatos geocities.com (que por cierto sigue funcionando mucho mejor que su versión .es).

Dice el periódico que abusar de esto produce aislamiento, pero eso ya lo sabíamos.

Redes ( Diario Córdoba - 05/06/2007 )

viernes, 1 de junio de 2007

El curioso logotipo de la Junta de Andalucía





Observen los dos logotipos de arriba.


El primero corresponde al Ministerio de Economía, Finanzas e Industrria de la República Francesa. El segundo es el que identifica la imagen corporativa de la Junta de Andalucía.


Hay un parecido indudable, ¿verdad? Y cabe preguntarse por lo tanto, ¿quién copió a quién? O, mejor aún, ¿no será que ambas instituciones encargaron en su día a la misma empresa de diseño un logotipo y esta les endosó a ambas el mismo con ligeras variantes? ¿Hay plagio? ¿Son variantes de un mismo tema? En cualquier caso, es curioso.


La anécdota no acaba ahí. Hace al menos un par de años que ya detecté el mismo logotipo en otros tantos ministerios de Economía de algunos países africanos. En esos casos la influencia podría proceder de Francia directamente debido a haber sido la antigua potencia colonizadora, que sin duda todavía hoy les proporciona bienes y servicios de todo tipo.


Pero lo que más me llama la atención es cómo explica dicho símbolo la Junta de Andalucía en su propia página web oficial:


"El Símbolo Genérico es una síntesis del escudo, con atributos de Modernidad y Dinamismo. Contiene, de forma sintética, los elementos definitorios del escudo de Andalucía:
La Bandera, en forma de arco de medio punto, se expande convirtiéndose en ondas que se proyectan hacia el exterior.
Hércules se concentra en un triángulo, figura estática, que como una brújula apunta hacia el Norte.
Con esta simbología se representa a la nueva Andalucía, una Andalucía de progreso, en movimiento y en comunicación constante con las nuevas tendencias y tecnologías, sin renunciar a su historia, su cultura y sus raíces."


Pues me temo que ni el símbolo genérico se ha elaborado para dar idea de dinamismo, ni Hércules está representado en forma de triángulo como una brújula apuntado al Norte, ni toda la palabrería que va a continuación. Porque, en ese caso, ¿que explicación darían los del Ministerio de Finanzas francés? ¿Las mismas?


¡Qué corte!