domingo, 30 de agosto de 2009

Julio Anguita lo borda

"Éste es un país de chorizos y de una Justicia que no funciona"
Entrevista en El Día de Córdoba, hoy, a Julio Anguita, ex coordinador general de Izquierda Unida.

Julio Anguita. "Izquierda Unida debe ser independiente para pactar, rindiendo cuentas sólo a sus votantes y militantes". El ex coordinador general de IU, que pidió la refundación de la coalición, es fiel a sus ideas. Cree que los pactos incondicionales con el PSOE han perjudicado a IU y defiende la política de la pinza, a la vez que critica con dureza la corrupción de aquellos años y la de hoy, que también crea "corruptos pequeñitos".

-Muchos ciudadanos ven a IU como la muleta que apoya al PSOE cuando le hace falta.
-Mis posiciones son conocidas. Siempre dije que para pactar, primero un programa y taquígrafos. No podemos ser la muleta o el sostén del PSOE. No soy de aquellos que, ante la llamada de todos contra el PP, apoye al PSOE haga lo que haga. Yo creo en la independencia de IU, que debe ser soberana para pactar con quien le dé la gana. IU sólo debe rendir cuentas a sus votantes y militantes.

-¿Los frecuentes pactos con el PSOE han perjudicado a IU?
-Yo creo que sí. Me remito a la experiencia de los últimos 20 años.

-¿Usted pactaría con Zapatero?
-Es que yo no pacto con personas, sino con programas, para conseguir objetivos. A veces me han llamado mesiánico, pero he sido hiperrealista. Y esto vale incluso con los sindicatos. Yo no tengo ningún sindicato.

-¿Tampoco es partidario de apoyar a CCOO?
-Izquierda Unida no debe estar vinculada a ningún sindicato por norma. Coincidirá más con algunos, pero depende. Cuando la iniciativa de las 35 horas, mis sindicatos eran USO y CGT. ¿Por qué? Porque fueron los que lo defendieron, y entonces no lo hicieron ni UGT ni CCOO. Tengo ideología, pero no ataduras.

-Pasemos a Andalucía. Con Anguita de candidato, IU tuvo 19 escaños en el Parlamento. ¿Por qué han perdido tantos votos?
-Y con Rejón tuvo 20… No quiero enfrentarme a nadie, pero hubo un tiempo en que Izquierda Unida perdió el norte. Cuando bajó de 20 a 13, a IU le entró un complejo de culpa, que fue muy bien trabajado por el PSOE y los medios de comunicación que comen de ellos. En aquellos años algunos de IU pedían perdón, por sus cargos, por la política de la pinza… Y eso se paga electoralmente.

-Con la pinza hemos topado. Se les criticó que coincidían más con el PP. Casi siempre votaban en contra del PSOE.
-Los que denuncian la política de la pinza ocultan a la población, con mala memoria o con descaro, algo importante: la palabra PSOE era entonces sinónimo de robo, corrupción, delito y crimen de Estado. Yo tengo la lista de los altos cargos del PSOE que tuvieron que dimitir por chorizos, la lista de los condenados. Una parte de los altos cargos entró a saco en el dinero público, se enriquecieron, fueron los chicos de la beatiful people, que enseñaron prácticas que hoy estamos pagando. ¿Qué hizo IU? Enfrentarse a eso. ¿Qué hizo el PP? Atacar también esa política. Yo volvería a ir contra eso.

-Al final quedó que Anguita y Aznar pedían lo mismo: que se fuera Felipe González…
-Sí, pero hubo diferencias. Aznar pidió a González que dimitiera y convocara elecciones. Yo le pedí que dimitiera, pero gobernara el PSOE con otras personas, ya que habían ganado las elecciones. Los que hablan de la pinza no saben lo que pasó, o son manipuladores asalariados del pesebre. Yo estoy dispuesto a discutir esto con datos. La pinza se basa en un argumento goebbelsiano. Hay un bueno, el pobrecito PSOE; un malo, el PP, y un traidor, que era IU. Y eso funciona, sobre todo para la gente que no piensa por su cuenta.

-¿El voto útil les perjudica mucho en Andalucía?
-Los del voto útil, que votan al PSOE porque viene la derecha, son víctimas de su desgracia. Los considero personas sin criterio. Son votantes vergonzantes, que se buscan una justificación para autoengañarse. Allá ellos….

miércoles, 26 de agosto de 2009

Soy rico

Tengo trabajo fijo aunque no esté muy bien pagado. Después de 18 años de estudios (cinco de ellos universitarios), 25 de profesión y 30...

Soy rico ( Diario Córdoba - 26/08/2009 )

martes, 11 de agosto de 2009

¡¡"Fukushu"!!, que es como decir "¡¡Banzai!"

Aviso de antemano que este artículo se va a poner hoy un poco escatológico, así que los espíritus delicados pueden pasar página, están avisados...

´fukushu´ ( Diario Córdoba - 11/08/2009 )

domingo, 9 de agosto de 2009

Opá

Estupendo, el mejor de los Pérez-Reverte.
Claro que si esto lo escribe otro que no sea Pérez-Reverte, los inquisidores de lo políticamente correcto lo crucificarían.
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ESPAÑA CAÑÍ
Arturo Pérez-Reverte (El Semanal)

Vamos a llamarlo, si les parece bien, hospital del Venerable Prepucio de San Agapito. O, si lo prefieren, de los Siete Dolores de Santa Genoveva. Para más datos, añadiremos que está situado en una ciudad del sur de España. Y el arriba firmante –yo mismo, vamos– camina por el pasillo de una de sus plantas después de haber conseguido, tras arduas gestiones, intensas sonrisas y mucho hágame el favor, permiso para visitar a un amigo internado de urgencia, al que sus innumerables pecados y vida golfa dejaron el hígado y otros órganos vitales en estado lamentable.

Voy por el pasillo, en fin, pensando en un informe publicado hace poco: uno de cada diez trabajadores de hospital español sufre agresiones físicas por parte de pacientes o sus familiares, y siete de cada diez son objeto de amenazas o insultos ante la pasividad de los seguratas correspondientes. Que con frecuencia, según las circunstancias, prefieren no complicarse la vida. Y no deja de tener su lógica. Una cosa es decir no alborote, señora, caballero, a un ama de casa de Reus o a un jubilado de Úbeda cabreados con o sin motivo, y otra diferente, más peliaguda, impedir que un musulmán entre a la fuerza con su legítima en el quirófano, decirle a un subsahariano negro de color que no es hora de visitas, o informar a cuatro miembros de la mara Salvatrucha que la puñalada que recibió su amigo Winston Sánchez no se la podrán coser hasta mañana. Ahí, a poco que falle el tacto, sales en los periódicos.

Pienso en eso, como digo, mientras busco la habitación B-37. En éstas llego a una sala de espera con los asientos y el suelo cubiertos de mantas, papeles, vasos de plástico y botellas de agua vacías; y cuando me dispongo a embocar el pasillo inmediato, dos gitanillos que se persiguen uno a otro impactan, sucesivamente, contra mis piernas. Me zafo como puedo, mientras creo recordar que en los hospitales están prohibidos los niños, sueltos o amarrados. Luego miro en torno y veo a una señora entrada en carnes, con una teta fuera y dándole de mamar a una rolliza criatura que sorbe con ansia de superviviente. Slurp, slurp, slurp. A ver dónde me he metido, pienso con el natural desconcierto. Entonces miro hacia el pasillo y me paro en seco.

Imaginen un pasillo de hospital de toda la vida. Y allí, arremolinada, una quincena de personas vociferantes: seis o siete varones adultos, otras tantas mujeres y algunos niños parecidos a los que acaban de dislocarme una rótula en la sala de espera. Sobre los mayores, para que ustedes se hagan idea, tecleas juntas en Google las palabras García Lorca, Guardia Civil, Heredias, Camborios, primo y prima, y salen sus fotos: patillas, sombreros, algún bastón con flecos, dientes de oro y anillos de lo mismo. Sólo les falta un Mercedes del año 74. Los jóvenes visten de oscuro y tienen un aire desgarrado y peligroso que te rilas, a medio camino entre Navajita Plateá y las Barranquillas. En cuanto a las Rosarios, sólo echas de menos claveles en los moños. Las jóvenes tienen cinturas estrechas, pelo largo, negrísimo, y ojos trágicos. Una lleva un niño en brazos. Todas van de negro, como de luto anticipado. Y en el centro del barullo, pegado a la pared, un médico vestido de médico. Acojonado.

«Ha matao ar papa, ha matao ar papa», gritan las mujeres, desgañitándose. Insultan y amenazan al médico los hombres, más sobrios y en su papel. «He dihe que ze moría y za muerto», dice uno de ellos, inapelable. «Te vi a rahá.» El médico, pálido, más blanco que su bata, la espalda contra la pared, balbucea explicaciones y excusas. Que si era muy viejo, que si aquello no tenía remedio. Que si la ciencia tiene sus límites, y tal. «Lo habei matao, criminá», vocifera otro, pasando mucho del discurso exculpatorio. Una de las Rosarios salta con extraño zapateado, agitándose la falda. «Er patriarca», se desmelena. «Er patriarca.» Lloran y gritan las otras, haciendo lo mismo. «Pinsharlo, pinsharlo», sugiere una de las jóvenes. «Que ha matao ar papa.»

Me quedo donde estoy, prudente. Mejor el médico que yo, pienso. Que cada cual enfrente su destino. Algunas cabezas de enfermos y visitantes asoman por las puertas de las habitaciones, contemplando el espectáculo con curiosidad. Miro alrededor, buscando una ruta de retirada idónea. Los dos gitanillos continúan persiguiéndose sobre las mantas y las botellas vacías, y el mamoncete sigue a lo suyo, pegado a la teta. Slurp, slurp. En la máquina del café, dos guardias de seguridad, vueltos de espaldas a lo que ocurre en el pasillo, parecen muy ocupados contando monedas y buscando la tecla adecuada para servirse un cortado. Me acerco a ellos. ¿Hay capuchino?, pregunto, metiendo un euro. Ellos mismos pulsan mi tecla, amables. Estamos los tres en silencio mientras sale el chorrito.

sábado, 8 de agosto de 2009

El Cerco: Patrimonio, romanticismo y poesía




De la página 32 a la 37 de la revista Sierra Albarrana de este número rindo un homenaje fotográfico a la sugerentes y románticas ruinas del antiguo Cerco industrial de Peñarroya.

martes, 4 de agosto de 2009

El Ministerio de Sanidad intenta utilizar a determinados grupos como cobayas humanos con la vacuna de la gripe A

Algo no cuadra. Las noticias sobre la vacuna de la gripe A van a ponernos los leucocitos de punta. Por un lado, el Gobierno asegura que vacunará a los posibles grupos de riesgo, y, por otro, la OMS dice que no hay tiempo antes del invierno para experimentar la pócima con garantías...

Yo, cobaya ( Diario Córdoba - 04/08/2009 )

domingo, 2 de agosto de 2009

Cambio de libro, cambio de tercio

Terminado el tocho de "Los pilares de la tierra", afronto el interesante monográfico de Javier Ortega sobre Charlie Chaplin "Chaplin, la sonrisa del vagabundo" (Berenice).

A pesar de los pesares, no puedo dejar de recomendar Los pilares. No es que tenga grandes cualidades literarias, sus personajes son meros estereotipos de buenos, malos y regulares, pero no es un mal manual para conocer mejor la Edad Media inglesa. Una curiosidad: mientras que en Inglaterra todo el mundo parece malo, los pasajes dedicados a Francia y España están repletos de personajes agradables y ciudades prósperas, la paz lo inunda todo, al contrario que en Inglaterra, y los lugares descritos en estos países son amenos en el sentido literario-clásico del término.

En fin, no leeré la continuación, que salió hace poco, ni nada más de Follett. De momento, y para mucho después, hay otras prioridades, pero, repito no vamos a desaconsejar este libro, es entretenido y tal. Además, uno puede imaginárselo muy bien en imágenes, no sería malo ni descabellado que se hiciera una película al respecto.

En cuanto al "Chaplin...", me gusta de momento la treintena de páginas leídas (casi la quinta parte del libro, es bien corto). El lenguaje es muy profesional, los datos son magníficos, y es que las biografías son siempre muy agradables de leer.