jueves, 31 de diciembre de 2009

Augurios

La idea de Europa se salvará por el arte, la arquitectura, la música. Una vez que el paso del tiempo coloque al mundo en la terrible situación que nos auguran desde hace décadas las visiones futuristas...

Augurios ( Diario Córdoba - 31/12/2009 )

jueves, 24 de diciembre de 2009

Jamón y alianza de civilizaciones

La alianza de civilizaciones, esa "palidanza" o danza de dos que se pelean enterrados hasta la rodilla dándose bastonazos como los pintara Goya,...


Jamon ( Diario Córdoba - 24/12/2009 )

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ana Asif

Después de Berlanga, Almodóvar es el cineasta que mejor ha sabido captar y devolvernos el alma patria. En Mujeres al borde de un ataque de nervios , Candela (María Barranco) le dice a Pepa "a mí los hombres me han tratado muy mal...

Ana asif ( Diario Córdoba - 13/12/2009 )

sábado, 12 de diciembre de 2009

Relato: Encuentro

ENCUENTRO


Tenía todas las húmedas tormentas del mundo encerradas en unos ojos grises como nubes. Esa tarde se sentó sola en la terraza, como siempre. Camareros de mandil blanco ejecutaban su danza de veladores como aquellas bailarinas que otra tarde lejana había visto en el Gran Teatro, junto a él. Pasaban los minutos y al fin una camarera se acercó. Pidió lo de siempre, un café con un chorrito de coñac y mucho azúcar tostado de caña si podía ser, que nunca podía ser. Ante la insistencia cada día en lo del azúcar de caña el personal hace ya como que no la oye. A lo mejor es que realmente no la escucha. Apura el café y enrolla el sobrecito blanco de blanca azúcar, copitos de nieve dura, fina, cristalina y dulce se derraman sobre su falda. Y sigue esperando. Otra tarde de verano en la que él no se presenta ante su mirada de otoño.

En el fondo del jardín una puerta se abre. Al fin, él aparece. Ella aparta su mirada, no quiere engañarse, quisiera desengañarse, pero él se acerca y se asoma grande e imponente al velador que ella ocupa, el mismo en el que desde hace tanto espera una cita que quedó en soliloquio. Al fin él habla, se disculpa como si sólo se hubiera retrasado unos minutos. Pide un helado de vainilla, fuma un cigarrillo, hablan para sí mismos evitando encontrarse en el medio camino de sus miradas. Ella hace rato que dio fin a su café, él toma la última cucharada de ese helado fugaz pero interminable. Él se levanta y le coge la mano, la besa. A ella le parece que una lágrima roza su piel. Él tira al suelo la colilla del cigarro observando distraído su punta incandescente. Se despide y se va y ella no le dedica ni un solo vistazo porque sabe que es la última vez. De soslayo lo ve desaparecer por la entreabierta puerta del jardín.

Después ella pide la cuenta, el camarero le extiende la nota, un solo café que pagar, como cada tarde. Ella protesta por la confusión, debe también un helado, un helado de vainilla. Se ofende, casi grita. Para acallar el revuelo deciden cobrarle un helado que nadie pidió. Luego se levanta, digna, y mira la puerta del jardín entreabierta, avanza unos pasos. Pisa con sus delicados zapatos de verano una colilla aún caliente.

Alberto Díaz-Villaseñor

(Publicado en el libro colectivo "Córdoba cuenta", por la Asociación Mucho Cuento. Córdoba 2008)

sábado, 5 de diciembre de 2009

Orgullo

Uno elucubra sobre cuándo este país perdió el amor propio y el respeto por sí mismo. ¿En un convulso siglo XIX repleto de espadones de fanfarria...

Orgullo ( Diario Córdoba - 05/12/2009 )