jueves, 19 de abril de 2012

El Rey de la selva

La cuestión no es si monarquía sí o monarquía no. A los que hasta ahora nos venimos encontrando cómodos en el sistema (la mayoría) no nos preocupa la proliferación de tricolores ya hasta en las fiestas patronales, sino si el jerarca debe o no dimitir, abdicar, jubilarse o lo que hagan ahora las escopetas coronadas. No vayamos a imitar a la cabeza mitrada del Vaticano y tengamos que esperar al real óbito. Me parece que es tiempo de que, por primera vez en nuestra historia, tengamos un monarca JASP, don Felipe, joven aunque suficientemente preparado . Hoy día las monarquías parlamentarias y baratas como la nuestra disponen de esas ventajas sobre las repúblicas: que al candidato le montan un itinerario profesional --como se dice ahora-- de fábula. El príncipe tendría que hacerse cargo ya del chalecito del monte de El Pardo antes de que el titular se nos rompa la crisma definitivamente haciendo de Rey de la Selva o patroneando la nueva conquista de la Argentina en el crucero Repsol-YPF, más propio para regatear en la Copa América que de aventuras expedicionarias. Mientras se averigua qué es lo que se le rompió o le rompieron al elefante en Botswana, deberían irse planteando que al rey no se le vuelva a romper nada más haciendo lo que no debe, no vaya a ser que se nos rompa también la monarquía de tanto usarla. Los que nos consideramos republicanos coronados, sea o no sea con franja morada, (moraíta de tanto sufrir , como en la copla) deberíamos empezar a hacer presión e ir pidiendo, ya, un nuevo rey republicano, un JASP. Don Felipe, ya.

El rey de la selva ( Diario Córdoba - 19/04/2012 )

sábado, 14 de abril de 2012



14 de abril, aniversario de aquella II República advenida en 1931. A pesar de su modo irregular y alegal de implantarse, contó con la legitimidad que le confirió la voluntad de la mayoría del pueblo y sus instituciones.
La República trajo alegría, euforia, la idea de que al fin las cosas podrían hacerse y suceder de otra forma. Lástima que, al final, por culpa de los propios y los extraños, los "hunos" y los "hotros" que dijera Miguel de Unamuno en una acertadísima descripción de las cosas (en la que algunos nos reconocemos) y que también le hiciera exclamar a Ortega y Gasset su famoso "no es esto, no es esto" (Ortega y Gasset, que bendijo y en cierto modo propició la llegada de la II República por cansancio de la inacción del régimen monárquico de entonces, publicó en septiembre de 1931 -seis meses después del 14 de abril- un artículo en el que, disconforme con el encono que ya empezó a trazar los caminos del nuevo régimen, escribió el célebre grito de "¡No es esto, no es esto!", y acababa con una frase tristemente profética: "La República es una cosa. El radicalismo es otra. Si no, al tiempo".), aquel feliz y necesario movimiento se fuera al traste.
En tiempos en que los Borbones siguen pegándose tiros en el pie, como anteayer, o cayéndose y rompiéndose la cadera en cacerías en Botswana, como ayer mismo, el futuro sigue estando lúcidamente abierto a cualquier cosa.

martes, 3 de abril de 2012

El fin del mundo

Por fin se puede leer un libro que aclara científica y sucintamente la falsedad del mito del fin del mundo que tendría lugar en diciembre de este año. Uno no es dado a semejantes mensajes apocalípticos, a los milenarismos (mineralismos que diría Fernando Arrabal), a las profecías cataclísmicas, por eso es bueno indagar y encontrar un título como El mito maya en 15 puntos , del mexicano Flavio Pimienta, que le reconcilia a uno con la razón y que deshace la falacia de la predicción que tanto vienen jaleando comercialmente el cine y algún panfleto. Para empezar hay que decir que Flavio Pimienta ha sido el primer investigador que ha descifrado en su totalidad el llamado calendario azteca (basado en el conocimiento tolteca) sobre el que algunos sustentan la falsa profecía: sobre esto recomiendo también, del mismo autor, El segundo paso , editado por el sello Toro Mítico, del cordobés Grupo Almuzara. Pero en El mito maya en 15 puntos Flavio Pimienta va más allá: explica a un nivel divulgativo absolutamente comprensible los periodos del cómputo del tiempo en las culturas mesoamericanas, la falaz base interpretativa del error que ha llevado a algunos a profetizar el cataclismo de 2012; despieza las falsas profecías mayas que supuestamente desembocan en el anuncio del fin del mundo; en definitiva, nos muestra una explicación fácil y lógica del pensamiento tolteca-azteca, y maya en general, más versado en el cómputo y la previsión que en la averiguación. El brevísimo El mito maya- se encuentra, increíblemente, por sólo dos euros en Amazon.



El fin del mundo ( Diario Córdoba - 03/04/2012 )