martes, 25 de septiembre de 2012

Lágrimas de rico

Los ricos también lloran, aunque en España pareciera que los ricos son los únicos que lloran, y lo digo por Cataluña, sí, y por el País Vasco también. Vivo en una de las dos o tres comarcas más empobrecidas de la UE, donde las carreteras no han sido tales hasta mediados los noventa o más. El paro, la recesión económica, el abandono, han sido aquí la situación habitual casi desde siempre, e, igual que aquí, en buena parte de Andalucía. Pero Andalucía nunca ha pedido la independencia que yo recuerde, y no me voy a levantar a mirar si sí o si no en las proclamas iluminadas de Blas Infante, al que la mayoría denominan padre de la patria andaluza --habiéndolo combatido antes-- por puro oportunismo. Muchos, creo, ya estamos hartos de este país de posibilistas, de aprovechados y oportunistas que se apuntan a lo que sea con tal de no ir contra la corriente correcta de moda, como ahora Rubalcaba propugnando el federalismo. Y asistimos impasibles, tragándonos la ira, al espectáculo del falseamiento de la Historia, a la imposición de las mentiras de los agravios históricos, al reino de los sentimientos cebados interesadamente durante décadas por nacionalistas de nuevo cuño a los que les han ido alimentando desde la Transición con la pitanza del complejo de culpa su autocomplejo de superioridad y racismo. Las regiones a las que dimos futuro e infraestructuras dignas de Europa cuando no sabíamos qué era Europa, los favorecidos siempre y en todo, nos amenazan. Pero ya no importa nada, no queda nadie que defienda la razón o el sentido común.
Lágrimas de rico ( Diario Córdoba - 25/09/2012 )

viernes, 21 de septiembre de 2012

Un Góngora de 3.000 euros

Hace una semana que tuve el placer de presentar en Peñarroya la que ha sido la primera exhibición en la provincia de la película Góngora, brillante oscuridad . Un placer privado, pero también objetivo, porque el acto me permitió conocer y admirar el trabajo del director Miguel Angel Entrenas, y del protagonista, Juan Carlos Villanueva, así como del resto del elenco, en especial de mi paisano adoptivo Manuel Cañamaque como el alguacil que desaloja al poeta de su casa por orden de su declarado enemigo, Quevedo. Ya sabíamos que la cinta muestra al Góngora más humano, el hedonista, el ludópata, el desgraciado. No sabíamos que es la primera vez que alguien se molesta en llevar a Góngora al cine. Ya sabíamos que el poeta es una de las máximas figuras de la Literatura española, pero no sabíamos que Canal Sur ha rechazado apoyar y proyectar esta producción. Aquí somos como somos, pero aún así la acogida en Córdoba ha sido memorable aunque su exhibición se ha circunscrito a pases alejados de los circuitos habituales, pero no sabíamos que el eco a nivel nacional ha sido mínimo, no así en EEUU, Japón o países nórdicos. Góngora se nos revela bajo la batuta de Entrenas y en la piel de Villanueva nada menos que como todo un hombre, por parafrasear a Unamuno. Y a veces la vida te da momentos de gloria inesperada, ya que si digna y entretenida es toda la cinta, la escena en que don Luis se confiesa a Velázquez mientras lo retrata pone la carne de gallina por la amargura y sinceridad que trasluce. No cabe añadir sino ¡enhorabuena!
Un gongora de 3.000 euros ( Diario Córdoba - 21/09/2012 )

jueves, 20 de septiembre de 2012

Caricaturas e integrismo

Al igual que Salman Rushdie, el semanario Charlie Hebdo y los caricaturistas daneses, el mundo libre tiene derecho a ser conflictivo.
Caricaturizar a Mahoma es un derecho, como el de Javier Krahe a cocinar un crucifijo en el microondas o el de aquel artista cuyo nombre no recordamos a pintar cuadros pronográficos de la Virgen o de Cristo en la Cruz.
La disidencia -sobre todo si la crítica es intel
igente y se realiza con intencionalidad argumental, no solamente de modo vano o vacío- es un derecho del mundo libre. Y necesaria.
El vídeo de Mahoma, que he visto, es una estupidez y un topicazo vacío, pero el pésimo realizador tenía derecho a hacerlo, igual que hemos visto en el teatro a Els Joglars y otros grupos independientes vestirse de la Virgen del Pilar y pitorrearse de una procesión.
Las creencias religiosas debieran ser respetadas, pero exactamente igual que debieran ser criticadas y ridiculizadas siempre, repito, y sería deseable, que subyazca una intención argumentada por su autor.
Quien se rasga las vestiduras ante el ataque a sus símbolos y convicciones, o no los tiene o estos se fundamentan tan sólo en una simple iconografía idólatra.





Viñeta: 
Dice esta caricatura: Mahoma, desbordado por los integristas. "Es duro ser amado por gilipollas"

Fraga y Carrillo

Murió Fraga y le perdonamos sinceramente su enorme trayectoria franquista, más funcionarial y política que otra cosa. Fue en la Transición y después agente del cambio, demócrata reconvertido, domesticador de la derecha ultramontana sin renunciar a la parte civilizada de ésta.
Ha muerto Carrillo y le perdonamos sinceramente su enorme trayectoria comunista de corte estalinista, su responsabilidad compartida en el genocidio de Paracuellos (él mismo reconoció a El País su respons
abilidad por incompetencia o impotencia al no haber abortado la masacre llevada a cabo por anarquistas) ya que también el otro bando fue pródigo -y superó el límite- en genocidos y fusilamientos al amanecer durante la represión. Demócrata reconvertido, de 1955 abogó por la democratización del PCE y después coprotagonizó con Marchais en Francia y Berlinguer en Italia lo que se llamó "eurocomunismo", un comunismo democrático despojado del estalinismo, el maóísmo, el trotskismo y esas cosas. Domesticador de la izquierda ultramontana sin renunciar a la parte civilizada de ésta.
Fraga y Carrillo, muy parecidos en diferentes bandos, ambos dictatoriales y extremistas (hablo del Frente Popular, no de la República, y hablo del Movimiento).
Carrillo tuvo bajo su responsabilidad el aparato represor del Frente Popular (¿chekas?, horror). Fraga perteneció a un régimen de horror. Fraga perteneció al Movimiento Nacional, Carrillo protagonizó la revolución de 1934, no importa que cuando la izquierda se rebela le llamen revolución y cuando lo hace la derecha le llamen golpe de estado. Es lo mismo.
Carrillo y Fraga contribuyeron enormemente a la reconciliación cada uno desde lo suyo.
Por eso los perdonamos y nos gustaría que los demás, como dice el rey, siguieran su ejemplo, el ejemplo de la Transición con su enormidad de imperfecciones que se quiera, pero es necesario.
Los dos han muerto plácidamente, al parecer. Quizás Dios haya sido clemente dándoles ese fin sereno y haya sido el primero en reconocérselo a ambos.
En la foto: Fraga y Carrillo, ya viejos, en el Parlamento.

martes, 11 de septiembre de 2012

Lynch 2012

El otoño caliente son escenas de linchamiento, paradigmas de intransigencia, enésimo desprecio del Estado de Derecho, afloramiento social del animal que llevamos dentro. Nuestro país se halla más cerca de las sociedades islamistas que tanto criticamos que de las de los códigos civiles y penales que tanto ha costado implantar y asumir. No puede digerirse la petición de muerte para José Bretón ni de nadie, ni los comentarios de tribu prehistórica ante el tercer grado penitenciario a Bolinaga, ni la crucifixión de la concejala de los Yébenes. Sí cabe que se aplique la ley ante las pruebas irrefutables después de un juicio justo, que se modifique el código penal si éstas nos parecen insuficientes; cabe la protesta por la liberación del etarra basada en criterios discutibles, pero no cabe los comentarios nacidos de las tripas, el aullido de la turbamulta, los empujones, collejas y coscorrones a la puerta del juzgado. El caso Hormigo es tristísimo, el vociferio supone el triunfo de la Inquisición, el juicio casposo y pequeño sobre la intimidad ajena. No hemos visto en Oslo al populacho pidiendo la sangre del asesino de la isla de Utoya, ni en otros lugares la de asesinos múltiples. Allí hay dolor, pancartas, exigencias de dureza, pero no espectáculo. Allí prefieren velas en el lugar de los hechos, no pintadas tonitronantes en la pared. Luego exigimos cheques libro, cheques bebé, cheques todo, programas de paz y no violencia, educación no diferenciada y ordenadores, pero el ejemplo que damos a los jóvenes en el momento de la verdad destruye las bases de toda educación y convivencia.
Lynch 2012 ( Diario Córdoba - 11/09/2012 )

lunes, 10 de septiembre de 2012

Isabel de Castilla en la tele. Me temo lo peor.

Veo de pasada una entrevista en la tele a los actores de una nueva serie que, creo, comienza a emitirse mañana. Se trata de "Isabel", sobre la reina Católica.
La protagonista que encarna a la reina es una chica joven y guapa, no acierta a r
esponder las preguntas del periodista, sólo que está encantada, claro y que su papel es de mala, que la reina esta era..., no sé, o sea, malvada y así, o sea...
Luego entrevistan a él, al que hace el papel de Fernando el Católico, Fernando V de Aragón. El chico, mono, masculino, está encantado de hacer un papel de malvado, o sea, no sé...
Aparte de que se ve que no tienen don de la palabra, más allá de los guiones que les han hecho aprenderse, temo por la fidelidad de la serie. Yo no la veré, me es imposible y sólo veo los telediarios, y no enteros, de las 15:00, la tele para mí pasó a mejor vida hace tiempo. Pero me temo que estemos ante una nueva producción histórica fallida. Aún no conozco quién será el consultor histórico del tema, pero seguro que no es García de Cortázar, y, tratándose de TVE, casi seguro que el rodaje fue iniciado en tiempos en Zapaero... horreur.
Despachar a los Reyes Católicos con un "malvados", además de infantil e indocumentado es de una tendenciosidad absoluta, y no es momento ni lugar para entrar a desmitificar la desmitificación de esos mitos, valga el retruécano y la paradoja. Reyes con luces y sombras, de ellos guardamos el comienzo de la unidad de España con todos sus intereses dinásticos que queramos, la expansión fulgurante aragonesa por el Mediterráneo, las conquistas de Nápoles y casi toda Italia, hasta casi Grecia y todo eso; el inicio de la conquista de América y la primera y tímida expansión por África; es decir, todo muy políticamente incorrecto hoy día pero tremendamente lógico en aquella época ("lógico", terrible concepto para la geopolítica de los intereses nacionales en cualquier época). De hecho, hasta Macchiavelo se inspiró en Fernando para su "Il Principe", con toda su carga de realpolitik renacentista.
Lo dicho, despachar a los Reyes Católicos (los rayos catódicos decíamos de broma en el instituto) con el marchamo de "malvados" es... no sé, o sea, no sé.

martes, 4 de septiembre de 2012

El ciego y las uvas

El ciego quiso compartir con Lázaro el racimo de uvas que le habían dado y le dijo al chico que, para que no hubiera engaño, tomarían las uvas de 1 en 1 por turnos. Al segundo turno el lazarillo se dio cuenta de que el ciego las cogía de 2 en 2, y entonces él decidió tomarlas de 3 en 3. Al final, el sagaz ciego le dijo que sabía que el niño le había engañado y, ante la extrañeza de éste por que se hubiera dado cuenta, el ciego respondió "¿Sabes en qué veo que las comiste de 3 en 3?, en que comía yo 2 a 2 y callabas". En estas semanas en que la mayoría ya comienza a darse cuenta de la que se nos ha venido encima, no es raro que muchos entren en barrena en un complejo de culpa: que si hemos vivido de lujo y corrupción mientras que los alemanes nos pagaban la fiesta de los fondos estructurales que permitían comisiones ilegales sin cuento; que Europa ya se ha cansado de subvencionarnos cualquier cosita; que tenemos lo que nos merecemos. Y sin ser falsas algunas de estas premisas, cabría acordarse del pícaro Lázaro de Tormes y del más pícaro ciego, ya que si bien nosotros es cierto que hemos tomado las uvas de 2 en 2 de ese maná inacabable que nos llegaba del norte, seguro que el ciego alemán y europeo las cogía de 3 en 3 y no nos enterábamos. Nuestra entrada en la CE, en la OTAN, en el euro, nunca nos salió gratis y bien que deberíamos saberlo: a nuestro beneficio hay que sospecharle otro enorme beneficio, más grande, que se han llevado los bárbaros. Pero no está mal albergar cierto sentimiento de culpa, algo característico de madurez y sensatez.


El ciego y las uvas ( Diario Córdoba - 04/09/2012 )