martes, 23 de octubre de 2012

El CPV

Siempre se ha dicho que no sabemos lo que tenemos en Córdoba. No sé si en todo, pero sí al menos en parte es muy cierta esta creencia. Acaba de terminar el IV Encuentro de Poesía Visual en Peñarroya-Pueblonuevo, evento que tiene lugar cada 2 años (más de 8 años ya en la brecha), y aún parece que los cordobeses no acaban de saber de qué va esto. Pues es necesario conocer que en la localidad minera existe el, hasta el momento, único centro de poesía visual de España, y que este tipo de encuentros bienales no son muy frecuentes en el país. Dicho esto, y entrando en el contenido del continente, sépase que esta entidad (CPV) consiste en un inigualable centro de documentación que dispone, clasifica y conserva las obras de una gran parte de poetas visuales no sólo de España. Su actividad irradia cultura, vanguardia e innovación en un área tan sensible, como aún desconocida para el ciudadano no iniciado, a muchos ámbitos artísticos. Ahora el CPV ha comenzado una etapa con nuevos director y coordinador, ha sido realojado, informatizado, reclasificado, se ha llevado a cabo un trabajo ingente de clarificación, en pocos meses, que hacía mucha falta; digamos que ahora el centro ha consolidado su existencia, su trayectoria y su permanencia, como la celebración de este cuarto encuentro certifica y avala. Quizás sea hora de asumir un nuevo reto, el de su difusión, su promoción regular, concienzuda y continua no sólo a nivel nacional sino internacional. Seguro que al Museo de Arte Moderno de Nueva York y a otros análogos de Berlín, Londres, París y Tokio les interesaría saber de su existencia. Es el momento.


El cpv ( Diario Córdoba - 23/10/2012 )

Poemas a punta de pistola. Mi performance en el IV Encuentro de Poesía Visual




Heme aquí la noche del 20 de octubre leyendo algunos textos en el IV Encuentro de Poesía Visual, en la velada participaron una docena larga de creadores. Estas que leo son líneas letales, negras... con sorpresa que empiezan a partir del minuto 1'40". Tengan cuidado, quien avisa no es traidor.

Bern Dietz en el IV Encuentro de Poesía Visual

En el transcurso de la celebración del IV Encuentro de Poesía Visual, asistí la noche del 19 de octubre a dos magníficas conferencias en el IV Encuentro de Poesía Visual (Peñarroya, Córdoba). La Dra. María de los Ángeles Hermosilla, "Lo sensible y lo inteligible en poesía: el experimentalismo actual", fantástica. La del Dr. Bernd Dietz "Poesía visual inglesa", sencillamente apabullante (mañana por la noche leeré poemas con él y con otros al final de la jornada).
Nos comunica e
l Dr. Dietz el hallazgo de que posiblemente el dadaísmo fuese, si no inventado, sí al menos desarrollado principalmente nada menos que por Lenin. Sí, expertos calígrafos han determinado que buena parte de los escritos dadaístas de uno de sus inventores en el Cabaret Voltaire (Zurich, Suiza), Tristán Tzara, se corresponde en realidad con la caligrafía de Lenin.
Sería una gran paradoja que, además de ser en esta ciudad capitalista por antonomasia repleta de bancos desde donde Lenin dio el salto a la Revolución comunista soviética, fuese además el propio Lenin quien desarrollara un movimiento tan surrealista y tan "anti arte" como fue denominado.
Al parecer dadaísmo viene de cuando los refugiados comunistas rusos coreaban dando palmadas diciendo Da Da Da Da (sí sí sí sí) las actuaciones de los artistas del cabaret Voltaire.

Ingreso en la Real Academia de Córdoba

El pasado 18 de octubre disfruté de un acto emotivo. La Real Academia de Córdoba nos entregó a los nuevos Académicos Correspondientes nuestra acreditación oficial después de que fuéramos nombrados en mayo pasado. Es muy importante para mí poder compartir mesa e institución con personas como el gran periodista Tico Medina y el director y compositor cubano Leo Brouwer. En el mes de enero leeré el discurso de ingreso y me colgarán el "escapulario" institucional. Muchas gracias y, ahora, a trabajar, que ya tengo algunas ideas.

martes, 16 de octubre de 2012

Premio Nobel, sí

Solemos conceder a los premios Nobel una importancia o una trascendencia que en realidad no tienen. Solemos atribuirles nada menos que la infalibilidad, casi nada. ¿Se merece la UE el Nobel de la Paz? ¿Por qué no? ¿Y por qué sí? Se suele contemplar a la UE con una visión errónea. Actualmente nos tiene muy enfadados porque creíamos que era la panacea a todas nuestras miserias, nuestro clavo ardiendo, pero el enfado debiera dirigirse tanto a nuestros propios políticos y financieros nacionales como al hecho de que uno esté intentando regir los destinos de todos. Pero eso no es Europa ni la UE, eso es un resfriado pasajero. No queremos ver que el Nobel se ha concedido "por sus más de seis décadas de contribución al avance de la paz y la reconciliación, la democracia y los Derechos Humanos en Europa... por ser un exitoso proyecto de paz". Cuando accedan a la cancillerías otros Schuman y Adenauer, otros Willy Brandt o Felipe González la UE volverá quizás a ilusionarnos, pero lo indudable es que, de un modo u otro, este antiguo avispero de razas, idiomas, intereses, filias, fobias, desprecios y amores irracionales, este ámbito de mercaderes sin escrúpulos, de filósofos y de idealistas que igual perfeccionaron la idea de Dios que inventaron la democracia a la vez que descubrieron el modo de prostituirlos o de reírse de ellos, este engendro artificial y maravilloso, este gigante con pies de barro y la cabeza en las nubes siempre en busca del progreso y la felicidad material y espiritual para sus ciudadanos, este oasis permisivo y acogedor (así sea a regañadientes), este paraíso infernal que tolera que muchos desde dentro pretendan destruirlo, esta ficción tan real como el dinero, sabrá pervivir y fomentar la paz en sus límites, y seguirá siendo un faro donde otros muchos se mirarán para orientarse. Seguramente su directiva de acción, su razón de ser última sea la del "a Dios rogando y con el mazo dando", la del "no hagáis lo que hago sino lo que digo" (lo contrario de lo deseable), la del "mucho te quiero, perrito, pero pan poquito" (en su relación con el resto del mundo), pero, estoy seguro, casi todos querrían tener unas instituciones como las de la UE, aun sabiendo de su perversión, de su frialdad, de su lentitud e inoperancia casi siempre, y del interés en el que se sustentan. Por eso la UE ha recibido el Nobel de la Paz, y por eso creo que se lo merece. Porque este sueño que dejó de ser pesadilla en 1945 --y aunque a veces nos haga dar vueltas en la cama por alguna mala digestión-- es irreversible y será el germen de futuras unidades. No busquemos paraísos arcangélicos en cualquier tipo de comunión entre los hombres, no existen; siempre estarán basadas en los intereses mutuos, pero no importa si, al menos, logramos la paz y el triunfo de la democracia y la justicia de este modo. Acabamos de empezar, faltan aún decenios, seguramente siglos, para perfilar otras cosas, pero el aliento de la paz en este follón multitodo que es este conjunto dispar pero posible va a pervivir y a calentar por muchos sitios. No es un sistema perfecto pero, sí, se merece el Nobel de la Paz por haber conseguido el fin primero y último que pretendió, establecer una paz duradera, la democracia y los Derechos Humanos en el lugar más peligroso, irascible, nervioso y despiadado del mundo cuando se enfada: Europa.

martes, 2 de octubre de 2012

Cantó la gallina

Ya cantó la gallina también en Francia. Y eso que por allí uno de los símbolos --no oficiales-- es un gallo, no una gallina, pero tanto monta. Llegó François Hollande y a la izquierda española se le hizo el pubis --o como se llame-- cocacola porque la República por antonomasia había parido ¡por fin! un John Kerry europeo. John Kerry, ¿que no se acuerdan? Sí, aquel candidato demócrata a la Casa Blanca por el que bebían los vientos todos los medios progresistas de este país- pero que no ganó, lástima. Decía que se nos apareció Hollande, un tipo que cae bien, con su eterno terno oscuro que sólo le falta el cuello duro y el lacito para parecerse a Mortadelo, un sujeto serio --que no aburrido, y ahí están las excelsas mujeres de su vida-- y firme que se oponía a Angela Merkel. Pero llegó la hora de los presupuestos y cantó la gallina o el gallo francés, y donde en los lemas de siempre ponía "Je veille pour la nation " (velo, o vigilo, por la nación), ahora dice, el gallo, digo, "a apretarse el cinturón". Y esto es lo que nos tiene en un perplejo sindiós, por qué no dimite. Si Hollande, igual que antes Zapatero y Rajoy, reconoce que tiene que hacer recortes bestiales a pesar de haber dicho lo contrario, y, lo peor, ¡contra su voluntad! ¿por qué no dimite?, ¿por qué no se van todos? Cuando creíamos que la Merkel había encontrado la horma de su zapato y la izquierda europea su referente, ¡otro que se la envaina! Entre todos nos van a convencer de que no hay más política que los recortes y que la Merkel es su profeta, digan lo que digan. Por eso la caricaturizan tanto.

Cantó la gallina ( Diario Córdoba - 02/10/2012 )