martes, 20 de noviembre de 2012

Cristina Fallarás

Ha sido necesario el caso de Cristina Fallarás para que, todavía más si cabe, apreciemos en la medida justa la situación en la que se encuentra el país. No es que Cristina Fallarás sea ni mejor ni con más derecho, ni más digna de solidaridad que cualquier otro de los decenas de miles que ya han sido desahuciados de su vivienda, pero el caso Fallarás nos pone delante de la cara el fallo, el fracaso peligrosísimo y desvertebrador de esto que creíamos un país. Repito que igual dignidad tiene, y derecho, cualquier trabajador que de pronto se encuentra sin nómina, sin trabajo y en la calle con hijos, con familia, con deudas; pero Cristina Fallarás, además, nos indica por dónde van las cosas y, lo que es peor, por dónde van a ir dentro de poco. Que una intelectual brillante, periodista imaginativa, empresaria con ideas vanguardistas, escritora multipremiada y cuya voz, cuya opinión y presencia profesional son reclamadas en foros internacionales y mediáticos (no lo digo por su reciente aparición denunciando la situación), no hace sino ratificar que este país anda descabezado de cerebros, de materia gris. Cuando, además de la masa laboral que sustenta una nación, los profesionales en cuya preparación se ha invertido tiempo y dinero se quedan sin casa, sin medios para subsistir, cuando los profesionales de la ciencia, medicina, técnica, tienen que salir en masa a Alemania o el Reino Unido, cuando eso pasa es que nos quedan dos telediarios para la hecatombe. Y lo peor está por venir, como dice ella, cuando se acabe el subsidio a los que aún lo perciben. El terror.
Cristina Fallarás ( Diario Córdoba - 20/11/2012 )

sábado, 17 de noviembre de 2012

Novela negra en Córdoba





















De izquierda a derecha de la foto: Javier Márquez Sánchez, Toni Hill, yo con pistola, Domingo Villar y Montero Glez. (Foto: diario ABC de Córdoba).

Los días 16, 17 y 18 de noviembre de 2012, el Ayuntamiento de Córdoba a través de su Concejalía de Cultura ha organizado una serie de mesas redondas sobre novela de géneros populares. El coordinador ha sido el escritor Francisco José Jurado. Las mesas han estado dirigidas a la novela negra, la histórica, la de terror, ficción, etc. Además, el último día se presentó el I festival de novela negra de Nüremberg (Alemania), ciudad con la que Córdoba se halla hermanada.

En la primera mesa redonda -en la que me pidieron que yo actuara de moderador- estaban los escritores Motero Glez, Domingo Villar, Toni Hill y Javier Márquez Sánchez.

Un buen repaso al género, a los modos de abordarlo por parte de los presentes. También se dio un repaso al mundo editorial, al fenómeno de la edición digital, a los malos, a los polis, a todo bicho viviente.




He aquí un resumen de 14 minutos de un total de hora y media que duró el acto.




 Al final del acto, rendimos homenaje y expresamos nuestra solidaridad con la periodista y escritoria Cristina Fallarás, a la que le había sido notificado pocos días antes el desahucio de su vivienda.
 Con Juan Ramón Biedma, escritor de terror y otra suerte de zombies. Y Montero Glez, disfrutando en el restaurante La Cazuela, a dos pasos de la plaza de La Corredera.
 El coordinador de las jornadas, Francisco José Jurado, presentando el evento.
 Pocos momentos antes de comenzar.

 Toni Hill.
 Domingo Villar.

 Javier Márquez Sánchez.
 ¿Moderando, o vigilando por lo que pudiera pasar
 Toni Hill con Montero Glez. en una sala Vimcorsa a rebosar escuchó durante hora y media a algunos de los maestros más jóvenes del género, gente ya consagrada, con buenas críticas y publicada en los mejores sellos editoriales.

martes, 13 de noviembre de 2012

Córdoba de novela

Ya le tocaba a Córdoba. Imparable en su búsqueda y materialización de las vanguardias en esto de las letras, la ciudad no podía por menos que contar con su propio evento sincrético, pues no otra cosa sino sincretismo y sincronía nos ofrece este fin de semana la Concejalía de Cultura bajo el nombre de Un otoño de novela . La novela, el género que es --cada vez más-- compendio ysummum de los demás, el que se nos revela en este siglo XXI como el más creativo y creador, contará desde el viernes entre nosotros con sus espacios y con sus figuras de primera línea. A Córdoba acudirán a hablar de género negro Toni Hill, Montero Glez, Francisco Javier Márquez, Domingo Villar. La novela histórica nos traerá la crónica y el misterio de la mano de Isabel San Sebastián, Jesús Sánchez Adalid, José Calvo Poyato y Nerea Riesco. Y, entre otros grandes de la fantasía, el terror, los géneros postmodernos y otras especies, se materializarán sobre el altar de las mesas de debate y amenidad gente como Mario Cuenca, Fernando Iwasaki, Javier Calvo, Juan J. Muñoz, Juan Ramón Biedma, Fernando Marías, Espido Freire, Susana Vallejo y puntos suspensivos. Asimismo se pesentará el I Encuentro internacional de género negro y policial de Nüremberg, ciudad hermanada con Córdoba. Coordinando el aquelarre, ese gestor inquieto, lúcido e incansable, además de autor de la novela negra Benegas , que es Francisco José Jurado, quien me ha pedido que modere lo inmoderable, la primera tenida, la dedicada al género negro. Auguro palabras y tiros: verbos a punta de pistola.
Cordoba de novela ( Diario Córdoba - 13/11/2012 )

martes, 6 de noviembre de 2012

Halloween

España, cuna del papanatismo instintivo, del acto reflejo como principio moral, decidió hace décadas que su enemigo natural eran los Estados Unidos. Posiblemente desde la derrota de 1898, en el imaginario colectivo hispano los yanquis son esa gentuza rica e inculta que nos hace olvidar nuestra propia realidad de pobres incultos. El sentimiento se exacerbó cuando la progresía patria se alineó con el oso ruso, y aún anda ahí más o menos. Por eso hay tantos que se oponen a la celebración del Halloween, no por otra cosa. De nada sirve explicarles que la fiesta es mucho más nuestra que de los yanquis; una fiesta nuestra, sí, con origen en la del samhain de los antiguos celtas, pero como ya no se estudia aquí nada más que los agravios históricos y las particularidades regionales desde el siglo XIX, casi nadie recuerda que, 500 años antes de la llegada de los romanos y de los cristianos éramos celtas, iberos, celtíberos, y que aquellos tatarabuelos celebrarían alguna fiesta parecida a ésta en honor del final del verano, del comienzo del año, de la apertura a una nueva etapa que se asimilaba también a la de la muerte (los fríos otoño-invernales) cuando la distancia entre el mundo de los vivos y de los muertos se acortaba y éstos venían a visitarnos. La Iglesia también se queja del Halloween, pero los cristianos deberíamos hacerle ver a la institución que, puestos a suplantar, fuimos los cristianos los que suplantamos con las nuestras todas las festividades habidas y por haber del calendario pagano haciéndolas coincidir hasta en significado muchas veces. Menos complejos, menos ortodoxia y más alegría, leñe.
Halloween ( Diario Córdoba - 06/11/2012 )

jueves, 1 de noviembre de 2012

Días de Difuntos

Días de Difuntos. Dice la inscripción en las ermitas de Córdoba, bajo la calavera de un antiguo ermitaño enrejado en su urna encalada: "Como te ves yo me vi, como me ves te verás. Todo acaba en esto aquí, piénsalo y no pecarás". Y uno piensa, al contrario, que si en "esto" va a acabar todo, mejor pecar ahora, y mucho.

Un consejo para esta noche o la de mañana: leed las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, a mí la de "Maese Pedro, el organista" me sigue poniendo el vello de punta. Y, para después, quien quiera subir nota, "Cartas desde mi celda", del mismo sevillano. ¡Ah! ¿Que ya no se lee a Bécquer? Peor para el que se lo pierda. La repera limonera es agenciarse una copia antigua del "Don Juan Tenorio" en la tele en blanco y negro. Con esos mimbres uno pasa divinamente estas noches de Difuntos.

Halloween

Siempre me ha atraído la cultura de los celtas. Y los irlandeses me parecen unos herederos dignos y cachondos de aquella civilización imaginativa, espontánea, profunda, alegre.

Cuando era joven e indocumentado odiaba la fiesta del Halloween, me parecía una colonización cultural exógena inaceptable, pero los años pasan y uno pone en cuarentena y en permanente revisión sus creencias inamovibles. Ahora, con niños pequeños, Halloween me parece una fiesta divertida, participativa
, emocionante, y me es absolutamente gratificante participar de la ilusión y las expectativas de los peques. Se va uno haciendo viejo, quizá.

Y, en definitiva, quitando sus estúpidas secuelas del tipo de El Señor de los Anillos y toda esa parafernalia rebuscada e indigerible y absolutamente falsa, hay que reconocer que las historias de elfos, gnomos, hadas con sus varitas, brujas del bosque y castillos encantados forman parte de nuestra cultura europea, de nuestra infancia, ellos alimentaron nuestra imaginación a través de los cuentos de las abuelas.

Además, qué carallo, España posee un pasado celta en el mismo plano de igualdad que el ibero, aquí se fundieron ambas civilizaciones de modo admirable dando paso a aquello que estudiábamos de pequeños como los celtíberos. Nuestras gaitas gallegas y asturianas, los conxuros de los bosques galaicos sobrevolando la ingesta de brevajes como la queimada, la Santa Compaña los misterios de los cruceiros y los caminos que desembocan en brumas y simas arcanas, el esoterismo de los viejos druidas de nuestras tierras del norte, los bardos con la narración de las gestas heroicas. ¿Qué fueron, si no, las novelas de caballerías, el Quijote mismo? Todo imaginación, aventura, alegría y diversión frente a la tristeza cristiana del Día de los Santos y de los Difuntos.

A pesar de ello, digo, en mi época joven e indocumentada me permití incluso escribir un artículo abominando del "jalogüín", en él narré cómo me respondieron aquellos chavales a los que -estúpido de mí- les afeé la conducta. Me lo tuve bien merecido, el impulso y la intuición de los chicos rara vez se equivoca.

Viva Halloween. Por cierto, estáis invitados el viernes a la fiesta en casa de los niños con sus amigos. Decoración, música, risas, imaginación, juegos macabros, luces... Lo vamos a pasar pipa.