martes, 26 de marzo de 2013

El becerro

Se acabó el sueño. Y era cierto, como decía Goya, que el sueño de la razón produce monstruos. La Unión Europea, o como se llame ahora la organización que manda en el continente: BCE, Bundesbank o Cancillería alemana, ha puesto el despertador y el sueño de Jean Monnet y Adenauer ha terminado en el comienzo de una pesadilla. Han usado un despertador monstruoso, de esos gordos y niquelados de antes con dos timbres enormes como de bicicleta antigua. Lo triste y esclarecedor de este sueño que creímos que era Europa, es que la plutocracia le ha levantado un monumento en todas las capitales y en todos los capitales a la sinrazón de la impunidad. En el continente y en el país que acogieron los juicios de Nüremberg se acabó aquello de que quien la hace la paga, aquí la barrabasada la han cometido los gobiernos, la banca y cuatro o cuatrocientos desaprensivos de esos de sueldo y primas bloqueadas, pero los que la pagamos somos ustedes y yo. Si hubiera vergüenza y el Parlamento Europeo representara de verdad al pueblo, su presidente iría en peregrinación a Oslo a devolver el Premio Nobel de la Paz, pues si bien es cierto que fueron razones justas y de peso por las que se otorgó, peores razones existen ahora para justificar su devolución: las instituciones políticas y económicas han dejado de trabajar por la paz entre los ciudadanos, que se basa en último extremo en la justicia; y ha dejado de haber justicia y decencia oficial entre el cabo de Roca y el río Vístula. Europa ha sido de nuevo raptada, no ya por Júpiter transmutado en toro, sino por un más prosaico becerro. Que es de oro.


El becerro ( Diario Córdoba - 26/03/2013 )

martes, 19 de marzo de 2013

Papa macanudo

Quizás sea pronto para decirlo, pero el nuevo Papa ya está apuntando maneras. De momento le está dando la razón a los cristianos a los que les parecía ya insoportable por más tiempo la actuación de la curia, a los que critican el lujo vaticano, los oros, la ostentación regia frente a los buenos ejemplos. Es un primer paso. Si a ellos sumamos el castigo que ha impuesto a un cardenal connivente por ocultación respecto a los clérigos pederastas, su degradación o expulsión, aún vamos mejor. Si sumamos ya cosas más superficiales pero significativas como el haber pagado facturas, renunciar al coche oficial, la llamada telefónica personal sin intermediarios, sus palabras cercanas y su salto del protocolo, la cosa se pone mejor. Decíamos, con San Malaquías, que éste iba a ser el último Papa, pero a lo mejor lo que pasa es que con él ha muerto la vieja y anquilosada jerarquía y ha comenzado un nuevo y auténtico milenio de regeneración. Se decía el otro día en una conferencia múltiple en esta ciudad que la crisis económica es el resultado de una crisis de valores, y es cierto. Hacían falta referentes nuevos de compromiso valiente para mejorar el mundo, la Iglesia ya tiene el suyo. Este Papa viene a cerrar la etapa de los teólogos --esa ciencia tan anticiencia por difusa y subjetiva-- y quizás venga a inaugurar la del predicador con el ejemplo pegado al terreno. Que nadie espere grandes cambios de dogma o de mensaje político, pero sí en el compromiso social real y no téorico. Es muy posible que pronto podamos decir "che, Paco, qué bueno que viniste, sos macanudo".

Papa macanudo ( Diario Córdoba - 19/03/2013 )

martes, 12 de marzo de 2013

Obediencias

El día que llegó Mario Draghi a Madrid a decirnos lo bien que lo estábamos haciendo, a los senadores y otros altos representantes de la cosa pública les prohibieron que utilizaran los móviles, las cámaras y las grabadoras, ya que, como es sabido, a los jefes que pagan (que somos nosotros) los subordinados (o sea ellos, que cobran de nuestros impuestos) hay que sisarles y ocultarles información. El mundo al revés o al derecho, según se mire. Por supuesto, nuestros representantes escucharon la advertencia como quien oye llover y las palabras de Draghi pueden encontrarse, con imagen y todo, en Youtube. Ahora le toca el turno a los papables, a la Curia; hoy martes se reúnen en cónclave y les hacen un barrido electrónico para que no salgan imágenes ni sonido desde la Capilla Sixtina. Lo de los barridos electrónicos lo conocíamos de cuando Albania era Albania, y ahora en Corea del Norte (saludos, M. H.), pero hacerlos en el Vaticano es presuponer que alguno vaya a pecar de desobediencia, y eso sería tan grave como esos otros pecadillos inconfesables que los cristianos de a pie no les perdonamos en la tierra porque a lo mejor alguien se los perdona en el Cielo. Si añadimos al barrido electrónico la chimenea esa cutre que parece una chapuza de bombona de butano que les han instalado en la sala para el tema de las fumatas, vemos que estamos inmersos en una especie de sincretismo tecnológico que desborda lo religioso. Ya puestos, que los doten con un tam-tam para transmitir el resultado. Lo que está claro es que, ocupemos la cúpula del poder o de la Iglesia, ni al presidente ni al espíritu Santo obedecemos.

Obediencias ( Diario Córdoba - 12/03/2013 )

martes, 5 de marzo de 2013

Opciones

La cosa sigue sin estar clara, sin arreglarse, y llevamos varios miles de años así, o sea que no es de ahora. Publica este diario la imputación judicial de noventa y tres personas por el robo de trece toneladas de aceitunas. Stop. Silencio. Concedámonos una pausa y volvamos leer lo anterior. Ya está. O sea, no sé si me entienden. Aceitunas, cables de cobre, supermercados y pañales, etecé , al cuartelillo y de cabeza al juzgado. A otros --desde hace miles de años, ya digo-- cuesta la misma vida imputarlos, o ni siquiera en varias vidas que viviéramos lo íbamos a ver. También es cosa de miles de años atrás aquello de que el que manda tiene razón y ordena que le escriban la Historia a su medida, aunque ahora, como todos los medios se adscriben a algo o a alguien, las hemerotecas son más divertidas y plurales, por decirlo así. Por eso, el Gobierno no se equivoca cuando dice que la reforma laboral está dando fruto y que lo vamos a ver. Sí, pero de momento lo que vemos son otros sesenta mil parados más en este pozo sin fondo, en este callejón sin salida. Y es que ya no estamos para creer sino como a lo Santo Tomás, si no lo veo no lo creo, que tuvo que verlo para creer. De lo cual se deduce, colige e infiere que a quien se la dan con queso (por decirlo a lo fino) hoy día es porque quiere. Sin justicia hace miles de años, sin decencia gubernamental hace otros miles, los ciudadanos siempre hemos tenido dos opciones, la de hacer algo ya se ve que no ha servido de nada porque todas los males vuelven a su cauce según Lampedusa (italiano). Por eso los italianos votan a Pepito Grillo. Y pronto los demás.

Opciones ( Diario Córdoba - 05/03/2013 )