martes, 28 de mayo de 2013

Ira mediocre

Hay mucha violencia contenida, la violencia contenida suele ser muestra de insatisfacción y, por lo tanto, de frustración. La pintada que el joven chino Ding Jinhao ha escrito en un relieve del templo de Luxor en Egipto ha levantado miles de actos de esta rabia contenida que, agazapada, solo espera un momento oportuno para estallar. No importa que el agente del hecho sea una folklórica juzgada y condenada, un político imputado en algo, un banquero --digámoslo suavemente-- descuidado; en todos los casos la horda hace guardia a la puerta para aullar, para apedrear, para buscar el forcejeo. Es el signo de unos tiempos en los que la sensación de vacío de justicia es tremenda, una época también absolutamente desprovista de valores y de educación ciudadana. La piedra y el látigo ahora saltan por las redes sociales, el acoso es implacable, la jauría es demoledora. Al joven Ding Jinhao lo han localizado, han señalado su escuela, a su familia, no sé si han llegado al escrache, pero seguro que pronto. La pintada es de juzgado de guardia, porque aunque está escrita en chino mandarín, desentona con el relieve faraónico, y todo para decir que él estuvo allí. La cruz y el peñón de mi pueblo, la roca del castillo de Belmez y cientos de lugares así también están firmados con nombres y fechas por gentes con ganas de posteridad quizás por no disfrutar de un presente alentador. Por eso es extraño que la violencia contenida de los improvisados juzgadores y verdugos suela siempre rebosar ante nada menos que la mediocridad.
Ira mediocre ( Diario Córdoba - 28/05/2013 )

martes, 21 de mayo de 2013

Cerebros

En el equipo científico de Oregón que ha logrado el último avance con células madre trabaja una joven española que había sido despedida de su laboratorio víctima de un ERE; y a un joven al que se le había denegado una beca Ramón y Cajal lo eligen en Holanda como mejor investigador joven de Europa. No es algo nuevo ni culpa de la crisis, es el signo de un país que no valora la ciencia ni el progreso ni la educación, víctimas siempre tempranas cuando aparece la inopia en el horizonte. Me dice mi amigo Antonio, astrónomo y finalista del certamen del Museo Arqueológico al que ya estamos tardando mucho en invitar a escribir aquí, "pero ahora va a contar la nota de religión mientras perjudican a las ciencias". Eterno dilema español, la metafísica y la metempsicosis por encima de la física; la honra por encima de los barcos, el honor patrimonio del alma sobre las cosas de comer, las únicas con las que no debería jugarse nunca. No creo que sea la cuestión --si se enseña religión o alternativa-- que la nota cuente, eso de una lógica aplastante; la cosa estriba en si debiera haber o no esa materia, pero ese cascabel no lo atan, no lo han atado ni lo atarán los que más odio le tienen al gato. Y mientras hablamos de estos galgos o podencos nos vaciamos de cerebros, lo que le interesa a Alemania, que ya les ha ofrecido la nacionalidad; y lo malo es que nuestros científicos se integrarán y se quedarán allí, no me los imagino fundando casas de la Virgen del Rocío y ahorrando para volver, como los emigrantes de los sesenta. Repetimos el unamuniano "que inventen ellos", que vaya con lo que se descolgó también don Miguel.


Cerebros ( Diario Córdoba - 21/05/2013 )

martes, 14 de mayo de 2013

20 euros para leche

Muy fuerte lo de hoy en el Nebraska. No quería dinero, sólo una caja de leche en polvo para la niña, prematura. Lo era, sin duda, estaba a la vista: pocas semanas.
Dice que la acompañe a la farmacia, me dice la marca, me es imposible, tenía que regresar. Está aquí al lado. ¿Dónde? En Ciudad Jardín. Imposible, eso no está ahí al lado. La niña es una muñeca, dormida, párpados hinchados, vestida con demasiada ropa. ¿No tendrá mucho calor? No sé. ¿Cuánto vale la leche? 20 euros. Toma, ve tú, yo no puedo, queda lejos. No, la farmacia está allí, ven. El billete azul. ¿Será para la niña? Sí, si no Dios me castigaría, mañana me voy a Rumanía, ya no me ves más.
Me siento estafado, sé que no es para ella, no tiene sentido que la tenga que acompañar, seguramente me estarían esperando cómplices a lo mejor para robarme. La niña podría ser un muñeco. Uno ha visto tantas cosas.
Pero quién sabe, hace demasiada calor. Y soy padre, y eso no se puede explicar.
Aquellos párpados hinchados.





Los últimos cines de Peñarroya-Pueblonuevo

Los dos últimos cines de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba), víctimas de la piqueta.

Me crié en un pueblo con título de ciudad que llegó a tener más de 10 cines. En los sesenta-setenta aún quedaban siete; en mi infancia conocí tres: el Andalucía, que desapareció pronto, el Teatro Zorrilla y el Cine Cervantes, que fue el último en cerrar, sobre 1976. Luego, a finales de los noventa, el Cervantes reabrió durante unos pocos de años hasta que su propietario murió.

Esta mañana me he encontrado una excavadora dentro de la sala del Cervantes (está en la calle donde vivo ahora), yo creía que los cines muertos se llenaban de fantasmas, como los Roxy de la canción de Serrat, pero se ve que también los habitan artilugios mecánicos de destrucción cuando no hay sensibilidad ni ganas de preservar estos monumentos. Seguramente lo convertirán en pisos, como hace años convirtieron el Zorrilla en un supermercado de la cadena DIA, y luego nada.
En fin.


Antiguo Teatro Zorrilla


Antiguo Cine Cervantes, luego "Centro Cultural Jesús Romero"

Raúl Argemí deja España

Raúl Argemí anuncia su marcha de España. Otro lujo que no nos merecíamos y que malbaratamos ahora.
Escribe un artículo lúcido de despedida: http://www.sigueleyendo.es/saqueos-se-non-ti-vedo-piu-felice-morte/
No obstante las razones obvias, evidentes, que apunta, y que parecen absolutamente lógicas, causales, con ese plus de causa-efecto que la Historia enseña y nadie aprende, sus argumentos parecen absolutamente incontestables. Pero...
Pero... quiero pensar, necesito pensar que se equivoca. No porque seamos mejores que los argentinos, ni como ciudadanos ni como país, no, sino -me parece, quiero que me parezca- nuestro contexto es diferente. Quiero pensar que en cuanto Audi, Volkswagen, Braun, etc., ya no encuentre mercados en España, Portugal, Italia, porque la gente no tenga dinero, los alemanes levantarán un poco la bota de nuestro cuello, y le agradeceremos al señorito, de nuevo, su magnanimidad porque nos cede sus pantalones viejos. Y volveremos a tener pasta para gastar, y ¡otra de gambas!, y ¡una servesita, que ya apetese!, las pasta, que es todo. Y gastar para que los alemanes vendan.
Eso si no nos cambian como clientes por los chinos, que es muy posible, y entonces Raúl tendrá razón. Y asaltaremos los supermercados, y escrachearemos a su puta madre y a todo cristo, y algunos querrán tomar la Bastilla de nuevo sin saber que somos casa tomada desde hace tiempo, y que, como decía me parece que Jacques Vallée, "we are property", que se puso de moda en inglés pero supongo que lo dijo en francés aunque en inglés se entiende perfectamente: somos propiedad.
Ese día a los liberales decimonónicos llenos de utopías como la de que "el pueblo español es benéfico", como decían más o menos los abuelos de cuando la Pepa de 1812, nos iremos a tomar por saco, y nos suplantarán los liberales de ahora, que son más, esconden el colmillo de oro en el belfo borbónico y llevan piel de merino.
Adiós, Raúl. Te saludaremos desde la puerta del supermercado con un cartel que ponga "Hi, I'm here, it's me" para que lo entiendan en todo el globo.
Se non ci rivediamo più, feliz mate allá donde te encuentres. Allí podrás frecuentar la charla y la compañía de los mejores, de los buenos, de los interesantes, ponednos verdes, lo merecemos.
Pero, un favorcito tan sólo, publica en Amazon, que nos saldrá más barato a los futuros pobres ya ti te dejará más royalties, seguro.
Un abrazote, y que la Mar Océana te sea leve, macho.

La última ejecución pública en Francia


La última ejecución pública en Francia, el 17 de junio de 1939.
El reo era Eugène Weidmann, alemán de nacimiento, delincuente habitual. Llevó a cabo diversos asesinatos y secuestros.
La guillotina fue instalada en el exterior de la prisión de Saint-Pierre, en Versalles. Las crónicas dicen que el comportamiento histérico de los espectadores fue tan escandaloso que el presidente Albert Lebrun prohibió que las ejecuciones futuras tuvieran lugar en público.
El guillotinamiento de Weidmann fue filmado de modo subrepticio desde un apartamento próximo.
El actor británico Christopher Lee, que tenía entonces 17 años, fue testigo del ajusticiamiento.
Auténtico cine negro auténtico.



No era verdad

James Bond era mentira, Harry el sucio era mentira, Terminator, Predator, el Poli de guardería, eran mentira. También Darth, aunque esas paridas abortivas --sea dicha la comparación con permiso del ministro del Interior-- de galaxias, como también los anillos del señor, o viceversa, nunca fueron santo de mi devoción. Eran mentira porque Roger Moore, Clint Eastwood y Schwarzenegger, eran en realidad Constantino Romero. Estas cosas, como los Reyes Magos o el ratoncito Pérez debían contárnoslas pronto, antes de la Primera Comunión, pero eso supondría un acto de valor sublime por parte de los que lo saben, que siempre son otros y mandan, mandan mucho. Como en la película El expreso de medianoche , cuando uno de los locos de aquella prisión-manicomio de Estambul le dice al chico malo pero que es el bueno porque es norteamericano y los otros son turcos astrosos, aquello de que los que están allí son relojes estropeados pero no lo saben, los que lo saben son los que los han enviado allí. Impagable reflexión. Falta coraje, valor, para la verdad. Tampoco --ahora lo vemos con desgarro y cuasi religiosa aflicción-- la Transición fue verdad, y la monarquía parlamentaria tampoco fue verdad, entronizamos a una casta familiar absolutista en sus privilegios; tampoco nuestros Patres Patriae eran de verdad, ni los llamados agentes sociales, ni nadie: todos eran cartoncitos del Monopoly o del Palé en manos de la Banca, que les pagaba a todos 2.000 pesetas (Palé) o 20.000 (Monopoly, la inflación) al pasar por la Salida, o sea por el aro.

No era verdad ( Diario Córdoba - 14/05/2013 )