martes, 17 de septiembre de 2013

Estopa

Si un puente de hormigón puede arder en Córdoba, ya es que puede pasar cualquier cosa. El público en general, no ducho en cuestiones técnicas, se pregunta angustiado cómo es posible que un puente de hormigón pueda arder y que haya que someterlo después a duras pruebas para ver si va a aguantar o no. Ya está todo perdido. España, puente de hormigón que comunicaba y ponía en relación y entendimiento a unos con otros, también está ardiendo por alguna esquina; a lo mejor no era de hormigón sino de adobe, ese engañoso material que esconde paja en su interior. En el mundo desquiciado que habitamos, desde hace un millón de años no faltan pirómanos que lo mismo queman un bosque, que un puente, que un sueño al que se empeñan en volver a convertir en pesadilla. Metepatas se les ha llamado de toda la vida. Aguafiestas sin mejor ocupación que ellos mismos. Pero aún peor son aquellos a los que se les ocurren soluciones mágicas, como los federalistas de oportunismo. Es como si para pegar el asa de una jarra, en vez de usar pegamento rápido, decidiéramos hacer añicos la jarra para luego intentar atar los pedazos con una cuerda, pedazos que no tenían el menor interés en romperse ni necesidad de volver a ser atados luego. Los romanos lo hacían mejor, construían en piedra y esto es lo que hay, decían, pero estaban locos esos romanos, ya lo decía Obélix, las cosas les duraban cientos y miles de años. Ahora se trata de que duren poco para que unos espabilados vivan de imaginar soluciones. A esos no les gusta el hormigón ni el adobe, sino la estopa, que da más humo.

Estopa ( Diario Córdoba - 17/09/2013 )

martes, 10 de septiembre de 2013

Banzai

La Kirchner envió una gran tormenta sobre Buenos Aires justo cuando hablaba Gasol, que fue el que desplegó más salero y convicción en la aciaga tarde preolímpica. Pero nosotros enviamos a la Comisión Invencible a luchar contra las huestes del Sol Naciente, no contra los elementos, y aquella tormenta fue casi propia del Cabo de las Idem. Que un catalán tenga salero ya es mérito, pero que Messi al final apoyara la sede madrileña, a la fuerza, es mala uva, y así nos ha ido. Seguro que Montoro le apretó las clavijas ahora que tiene la paralela de la Agencia Tributaria encima de la mesa, pero el gafe llevaba los dedos cruzados detrás de la espalda cuando dijo hágase tu voluntad, Montoro, y no la mía. Como decía José María García hablando de otros, y de estos, el COI ha demostrado ser un club de maestros en el comer y catedráticos en el beber que han preferido hartarse de esa asquerosidad llena de anisakis que es el sushi, ahora además radiactivo, que del castizo bocata de calamares en los soportales de la Plaza Mayor. El diario argentino Página/12 alude a que los COI se sintieron puestos en evidencia ante el reportaje de El Mundo que los había entrevistado y decía cuántos y quiénes nos iban a votar; ya se sabe que a los políticos no les gusta ver por escrito lo que han dicho y les encanta echar la culpa al mensajero. El caso es que los que nos iban a votar, al final nos botaron. Un consejo, la próxima vez, si la hay, engorden más el sobre-cogido destinado al COI y metan dentro juerga, paella y sangría, no lleven más a cantantes de ópera ni a deportistas a defendernos. La cultura y el deporte les da igual.

Banzai ( Diario Córdoba - 10/09/2013 )

martes, 3 de septiembre de 2013

Napalm

El mejor amigo del hombre es el napalm, la gasolina gelatinosa. Desde su invención en los años cuarenta nos ha acompañado fiel como un perro y ha ayudado al ser humano en la solución de sus rencillas, o al menos en su aplazamiento sine díe. Incluso fue utilizado por las fuerzas de paz de la ONU (paz ardiente, ardorosa como la pasión) durante la guerra de Corea. Será por eso que más de la mitad de la población de Corea del Norte es adicta a la metanfetamina, una especie de soma orwelliano euforizante que además quita el hambre: ya se sabe que, muerto el perro de la hambruna y la tristeza, se acabó la rabia de la libertad. El que dirige aquello, Kim Yong-Un, ha fusilado a una exnovia cantante y a 11 más por hacer una peli porno, se ve que el afán destructivo del napalm permanece en la información genética de algunos individuos. Mientras, el premio Nobel de la Paz, míster Yes, we can , se desdice después de que el Parlamento de sus primos de Albión haya decidido que quieren seguir sin novedad en el frente (sirio). Obama, dicen, es como el papa Francisco, que ha querido cambiarlo todo, pero, a diferencia del fichaje argentino del Vaticano CF, no se atreve porque no le dejan; al Papa tampoco le van a dejar, pero al menos se atreve. En la sombrilla del Bajondillo he seguido en The Times el quiebro británico, el cacareo del gallo francés y el raje yanqui de última hora al verse solo ante el peligro sirio (Hollande no le sirve, según parece, el foie-gras se repite mucho en el desierto). A Kerry --al que jalearon los ilusos cuando se presentó a presidente-- se le han aparcado los humos. Conociéndolos, humo de napalm, seguro.
Napalm ( Diario Córdoba - 03/09/2013 )