miércoles, 27 de agosto de 2014

Paulino y el mar

Vamos a ver, Paulino, empecemos por explicarte qué es el mar. El mar es algo inmenso, poético, profundo como los ojos de la amada, y también un cabronazo cuando se enfada. Además, el mar no tiene montañas ni ríos en su superficie que ayuden a trazar fronteras entre países, las fronteras se dibujan siguiendo paralelos y meridianos, o sea, a ojo. Yo entiendo, Paulino, que esté en tu lógica electoralista de mencey (rey de los guanches) canario oponerte a las prospecciones petrolíferas en aguas afortunadas, pero es que Marruecos ya está extrayendo crudo al otro lado de la línea. O sea, Paulino, que lo llevas crudo con el crudo, porque a Mohamed no lo vas a parar, y eso hace que sea estúpido oponerse a la extracción en este lado, porque sería como si un kilómetro tierra adentro de la raya de Portugal los lusitanos construyeran una central nuclear y el presidente de Extremadura se opusiera a que el gobierno español hiciera lo mismo justo en frente; absurdo. Así que rezadle a San Borondón para que no pase nada y no se derramen los hilillos de plastilina de Rajoy y no haya que sacar en los periódicos a la gaviota ésa que ponen siempre llena de crudo, que resulta que siempre es la misma y que un día va a pedir que la hagan laboral fija. Todos lamentaríamos en lo más hondo que un día ocurriera una catástrofe en tu paraíso turístico, pero lo inteligente no es oponerse a que España pueda reducir su factura energética, sino exigir que esa reducción revierta después en Canarias en prevención, limpieza, servicios sociales, sanidad y cosas así.

Paulino y el mar ( Diario Córdoba - 27/08/2014 )

martes, 12 de agosto de 2014

El tonto del ébola

Este país de nuestros pecados no deja de sorprendernos. El desvelo por el mantenimiento de la ya casi desmantelada sanidad pública ha llevado a UPyD --otro que vive entre el escaño y las cámaras y los micrófonos, o sea en su mundo-- a pedir explicaciones, responsabilidades y, por poco, hasta comisiones de investigación parlamentarias o intergalácticas por el asunto de quién paga la desebolización del misionero y de si había que traérselo a desebolizarlo aquí o mandar una unidad hospitalaria enterita a desebolizarlo allí a él solo o en compañía de otros. Pavor, sonrojo ante tanto despropósito, palo de ciego, elefante en cacharrería mediática y todo eso que alguno de la casta política cree que le va a dar votos si lo plantea en sede parlamentaria o en rueda de prensa con el interviniente moreno o morena hasta la raíz del pelo, y no precisamente de un moreno de verde luna lorquiano. Podríamos decir que son unos demagogos, pero ya cansa; no, están directamente tontos. Los hubo que cuando fuimos capaces de montar una sanidad pública envidiable --lo único bueno que hemos sido capaces de hacer-- le añadieron al invento lo de universal, creyendo que universal era para que cualquiera de cualquier parte del universo viniera aquí a cambiarse de sexo, hacerse las tetas, recibir tratamientos carísimos que usted y yo les pagábamos, reconstruirle lo que fuese y etcétera, aunque el paciente viniese de oriente como los Reyes Magos, del sur que también existe, o del rico norte de los ricos jubilados. Universal del universo, pero no para tratar a un misionero español en casa.


Tonto del ébola ( Diario Córdoba - 12/08/2014 )

martes, 5 de agosto de 2014

"La piel azul", novela de Alberto Díaz-Villaseñor

"La piel azul", mi nueva novela en Amazon

Amigos, os presento mi nueva novela. Se titula "La piel azul".
Podéis mirar en este enlace el book trailer (o resumen en vídeo):

A modo de resumen:
... una fauna imposible de mineros en busca de un imposible: encontrarse a ellos mismos y a un futuro más allá de las convenciones. Un grupo peculiar y esperpéntico que no es consciente de estar accionando el mecanismo de relojería que hará saltar por los aires todos sus sueños. 
Y un entorno opresivamente masculino y centrífugo que no deja resquicios a comportamientos propios de la libertad individual, a la que aplasta sin remisión. 
La historia de unos personajes delirantes embarcados en un movimiento por su dignidad y su regeneración humana, social y cultural. El esfuerzo alocado de unos hombres que quedará en un baldío y desengañado intento, abortado por los acontecimientos. Y un crimen fuera de lugar.
Tintes negros, negros como el propio carbón de las minas. Pero no sólo eso, también otras cosas: tipos duros más blandos de lo que se creen; secundarios de la vida llamados a no subir jamás en el escalafón. Sólo se tenían a sí mismos... y perdieron.

La podéis encontrar por sólo 0'95€ hasta el 15 de septiembre en el siguiente enlace:

Si no tenéis un libro digital Kindle, de Amazon, no importa, cualquier ebook que lea el formato MOBI es compatible. Además, también podéis leerla en la pantalla de vuestro ordenador si, una vez descargada, pincháis (dentro de la misma página de descarga) en el enlace Cloud Drive o Cloud Reader.

Espero que os guste y os animéis a descubrir esta novela, a que entréis en sus páginas dispuestos a emocionaros, a sentir, a sonreír...

¿Os cuento un secreto? Varios de sus capítulos los he presentado de forma independiente a diferentes concursos, adaptados como relatos cortos... y siempre han ganado primeros premios. O sea..., creo que está gustando.