martes, 25 de noviembre de 2014

Cortés, ¡ay!

Al final, en la vida, lo que no hagas tú mismo otros lo van a hacer en tu lugar, y si ese algo se refiere a ti, a tus circunstancias, a tu historia, es triste, desesperante y frustrante tener que dejar en manos ajenas lo que tú no has sido capaz de efectuar. Leo en estos días que Scorsese prepara una serie televisiva sobre Hernán Cortés, proyecto que quizás se adelante a otro ya más o menos en marcha de Spielberg de llevar al cine la figura del conquistador español. Imaginamos cuál va a ser el resultado de tan espectacular iniciativa en manos de los tradicionales rivales de España, el mundo anglosajón, aunque éste se encuentre tamizado por el genio de origen judío, Spielberg, o el de origen italiano, Scorsese. Ya tuvimos bastante con aquella 1492, la conquista del paraíso , de Ridley Scott, por la cual san Ridley --uno de los mejores-- fue vapuleado a modo; no digo yo que haya que ensalzar a nuestros carniceros y genocidas patrios, no, no es eso, pero tampoco es lícito juzgar con la moral y los ojos del siglo XXI la realidad del siglo XV y siguientes: es un error de bulto. Y si encima entregas el cuello de nuestras figuras históricas al cuchillo de extranjeros, fundamentalmente anglosajones, ya te puedes imaginar cómo vamos a quedar otra vez. Por eso es necesario --y lo hemos dicho muchas veces-- apoyar, subvencionar, promover, industrializar un cine (histórico y no histórico) español que sepa divulgar, sea como Hollywood o como Bollywood, la cultura y el modo de ser de uno de los países que más he tenido que decir (y que ha dicho) en el mundo. La cultura, como la ciencia, nunca es un gasto, es una inversión.

CORTES, ¡AY! ( Diario Córdoba - 25/11/2014 )

Acto literario de presentación en Córdoba de mi novela "La piel azul"



Corte de vídeo gentileza de PTV Córdoba.



Reseña en el diario CÓRDOBA.

Presentación de "La piel azul" en Córdoba


martes, 4 de noviembre de 2014

¿Por que ahora?

Yo creo que lo que a todo el mundo le llama la atención es: por qué ahora y no antes. ¿Cómo es posible que las unidades policiales de investigación de la cosa del dinero mal habido y peor gestionado se hayan puesto a destapar basura como locos precisamente ahora?, aunque bien es verdad que el goteo comenzó, tímido, hace unos años, no lo fue con la profusión actual. ¿Y por qué la justicia también ha redoblado y triplicado sus actuaciones ahora, casi con la excepción del quiste de dignidad y profesionalidad que representa la jueza Alaya? Son preguntas que escuchamos a diario en la calle y que nos asaltan a todos. Porque no es posible que antes no fueran conocidas las miles de irregularidades, prevaricaciones, cohechos, tarjetas, blanqueos y demás que estaban ocurriendo; lo de los Pujoles ahora se sabe que se sabía, que los agentes del orden llamaban a su trayecto mensual hacia Andorra "la autopista del dinero", y eso por poner sólo un ejemplo. La sensación, no obstante, es que estos tsunamis son --a pesar de su inmensidad-- entremeses para abrir boca; el cráter que aún queda por ser destapado ha de arrojar mucha más lava y cenizas. Pero, insistimos, ¿por qué ahora? ¿Es que hay un poder más arriba del normal que ha decidido barrer ya, aunque sea a última hora y con prisas, por intentar salvar lo que se pueda de una situación que es necesario que cambie para que nada cambie? ¿Y por qué? Pues, si dos y dos son cuatro, es porque es ahora cuando ese poder invisible se ha asustado de verdad. Lo dice el CIS, es que ahora Podemos.

¿POR QUÉ AHORA? ( Diario Córdoba - 04/11/2014 )