martes, 10 de febrero de 2015

El cambio

Lo peor de todo es que los árboles de las contrariedades y del desengaño ocultan el bosque de la realidad esperanzadora y el futuro de un país que, en términos generales, son alentadores. Nuestras empresas ferroviarias y de construcción están modelando las comunicaciones de medio mundo; sectores como las energías renovables tienen a firmas españolas como referentes mundiales; el sector de la alimentación y la distribución han alumbrado marcas no sólo rentables sino que sostienen y generan empleo y están en franca expansión; la moda, el diseño y alguna tecnología de vanguardia llevan nombre español; las escuelas de negocios españolas han pasado de no existir a colocarse entre las más prestigiosas; el sector químico-farmacéutico dispone de liderazgo estratégico. Y así podríamos continuar con otros sectores. La prioridad de todo gobierno desde ya tendría que ser rentabilizar la cultura de un país como el nuestro que es admirada y que concita el interés de tantos centenares de millones de ciudadanos en el mundo; buen instrumento sería la potenciación global de la cinematografía, de las artes, desde una perspectiva empresarial generadora de empleo y riqueza; genio no falta precisamente. Y la brutal emigración intelectual que tanto ha costado formar debería constituir el primer objetivo político para convertir a España, cueste lo que cueste, en una potencia científica, tecnológica y de investigación y desarrollo: tenemos la valía. El cambio es dar el paso a que nuestras manos no se alcen más en el vacío de la protesta y la conmiseración sino en la intención de agarrar el futuro.

El cambio ( Diario Córdoba - 10/02/2015 )

miércoles, 4 de febrero de 2015

La pinza

La pinza no va a ser la que dicen que apretó de un lado la IU de Anguita y de otro el PP de Aznar en contra del PSOE: programa, programa, programa. No, la pinza será la que los electores del PP y del PSOE tendrán que ponerse en la nariz para votar a los suyos sin que les llegue el olor de sus respectivas corrupciones; porque está visto que si, a causa de su justa ira, se abstuvieran, se exponen no a una pinza sino a la tenaza liberticida de Podemos. A muchos nos molesta la campaña que en lo personal se ha venido desarrollando contra Podemos y sus líderes, lo hemos escrito varias veces, porque contra Podemos hay que esgrimir argumentos, comparaciones, análisis de su inexistente o aberrante programa, y --como se está haciendo en estas últimas semanas-- también hay que ponerlos ante el espejo de sus propias corruptelas de pre-casta, de proto-casta, de aprendices de brujo de toda ilegalidad financiera y de estar al servicio de potencias extranjeras como Irán, Venezuela, Ecuador (¡qué vergüenza la entrevista rastrera de Pablo Iglesias en televisión con Rafael Correa!), Cuba y sitios así. Como en Francia en los años ochenta, la derecha y los socialistas deberán irse acostumbrando a una cohabitación política, o sea a un acuerdo postelectoral para detener a los del círculo morado. Más le valiera al precadáver político Pedro Sánchez dejar sus histerias anti PP porque el final no va a ser otro que ése, el entendimiento para tratar de regenerar la podredumbre desde dentro sin las aventuras y los riesgos que preconiza Podemos. Todos a buscar su pinza, a taparse la nariz y a votar democracia.

La pinza ( Diario Córdoba - 04/02/2015 )