martes, 27 de octubre de 2015

Presentación de "La piel azul" en Pozoblanco

Y el viernes 23 de octubre le tocó el turno a la representación del monólogo "La piel azul" por Asier Pérez Soto en la preciosa Casa de la Viga, reputada como la vivienda más antigua de Pozoblanco. Después, presentación magistral de Serafín Serafin Pedraza Pascual de mi novela homónima, ex concejal de Cultura y ex delegado de lo mismo en la Diputación provincial, intelectual nato y neto de inquietudes inagotables a las que dota con una profundidad y calidad inauditas. Mil gracias a la bibliotecaria, Angélica, a la concejala, Rosario, por escoger este acto entre los del Día de la Biblioteca, al numeroso público bien nutrido y representantes de los ¡¡17 clubes de lectura de la localidad pozoalbense!! y a los amigos y compañeros que espero estuvieran a gusto esas más de dos horas. Al menos nadie tiró tomates ni carnes rojas procesadas.







Encuentro con lectores en Villaviciosa de Córdoba

El jueves 22 de octubre tuve un encuentro en Villaviciosa de Córdoba con lectores de todas las edades. Es muy de agradecer, y resultó un placer sincero contar con la presencia del alcalde, de la concejala de Cultura y de un ex del mismo cargo además de ex delegado de Cultura en la Diputación provincial. Además, la labor de preparación e innovación llevada a cabo por el personal bibliotecario fue enorme. Millón de gracias.
Chicos y chicas de 12 a 16 años del IES La Escribana (40% de la treintena de asistentes) con su profe Rafael Murillo al frente hicieron previamente una labor de estudio y seguimiento de mis libros que me dejaron sorprendido y me dirigieron unas preguntas más que interesantes.
Agradezco estos encuentros que propicia el Centro Andaluz de las letras a través de su Ronda Andaluza del Libro, una iniciativa encomiable, impagable, en pro de la creatividad literaria y el fomento de la lectura.

De carnes

Mientras le ponen y no le ponen a los marchamos de los jamones la etiqueta "La OMS advierte de que comer jamón puede ser mortal", al lado de fotos de cáncer colorrectal, y antes de que nos invada la histeria, recomiendo una visita detenida y gozosa por los valles de los Pedroches y del Guadiato. En nuestras visitas invernales a las aldeas siempre vimos mujeres orondas, saludables, viejos pegados a sucesivos vasos de vino --también muy perjudicial--, gentes que tiraban de lomo de orza y morcilla de sangre a la mínima que apretara la gazuza; y ahí están, que da gloria verlos. Dice la OMS, ese organismo de siglas cuasi budistas que un mal año nos metió el miedo en el cuerpo con lo de la gripe A, una gripe que todos los médicos sabían que no es inhabitual ni necesariamente más mortífera que la normal de andar por casa, pues todo depende del según y cómo y, sobre todo, el para quién; la OMS, digo, nos tira ahora a la cara que las carnes procesadas provocan cáncer, pero nuestra experiencia demuestra que no puede ser lo mismo un jamón, una morcilla, un chorizo, unas salchichas y salchichones puestos a curar al aire, al frío de las sierras, recubiertos de sal un tiempo y colgados otro buen rato, que un vulgar y sospechoso cigarrillo. Incluso un buen jamón cocido y en su gelatina no puede ser lo mismo que un paquete de patatas fritas en grasa animal como las hacen por ahí. Aquí me huele a tufo, a algún interés oculto que se nos escapa. Descartado el interés de las empresas farmacéuticas como cuando la gripe, esto va a ser por la envidia del mundo contra nosotros por que un español sea el más rico del mundo.

De carnes ( Diario Córdoba - 27/10/2015 )

martes, 13 de octubre de 2015

La gringa

En la foto del periódico la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, está medio en cuclillas, que no se sabe si se levanta o va a caerse de culo sobre los talones. Todita de blanco, pantalón blanco, camisa blanca, zapatillas blancas de temporada de las blancas tiendas de la plaza Vendôme o de la avenida Jorge V esquina Campos Elíseos. Pelo blanco, sonrisa blanca, dinero blanqueado. En frente, mirándola sonriendo, una ciudadana de Písac (Perú), falda de colores, rebeca estampada, cojín de colores, sombrero, sentada en la calle. La mujer peruana le sonríe con picardía desconfiada, quizás adivina que Lagarde ha venido a pedirle dinero. El titular advierte de que el FMI anda preocupado porque los mercados financieros se agitan por culpa de la deuda de los países emergentes. La pisaqueña ignora que ella es la culpable de que Lagarde vaya a ver sus acciones bajar en la Bolsa, ella solo sabe que su ciudad tiene un puente que un príncipe antiguo construyó en una sola noche antes de que su amada se convirtiera en piedra. Piedra como la cara aguileña de Lagarde, que solo sabe que esa puñetera india y todos los de su emergente calaña le van a descuadrar el balance de resultados. La pisaqueña no sabe que ella es una emergente, pero Lagarde sí que lo sabe, por eso le sonríe en una postura como de defecar allí mismo por miedo de que la pinche indígena no pague su deuda. La mujer de Písac está sentada en la calle, piernas extendidas sobre una manta de colores, Lagarde no ve bien qué vende, porque esta gente siempre vende algo. La india sonríe porque no sabe por qué diantres sonríe la gringa.

La gringa ( Diario Córdoba - 13/10/2015 )