martes, 23 de febrero de 2016

La acción

"En la agitación permanente del mundo, la finalidad de la política reside en lo de siempre: la acción. Un gobernante que no esté animado por el espíritu de reforma al servicio de la armonía en el interior y de la seguridad en el exterior, traiciona su vocación y su misión". Estas palabras las firmaba Denis Jeambar en su editorial del 11 de febrero de 1999 en el semanario L´Expressrefiriéndose a Claude Allègre, ministro de Educación. Cuando consulto mi hemeroteca privada, al azar, suelo encontrar frases como esta aplicables a situaciones del presente, lo que demuestra que la preocupación de periodistas, escritores e intelectuales liberales por la democracia y su compromiso con la política real despojada de posturas demagógicas y fatuas, están siempre vigentes. La acción, el espíritu de libertad y reforma al servicio de la armonía en el interior y de la seguridad en el exterior, ¿qué candidato español, en la actual vorágine del juego de los sillones, los encarnaría, enfocados al primer derecho inalienable de cualquier ciudadano como es el de ser gobernado mediante una acción en beneficio de la armonía y la seguridad? No Rajoy, por supuesto, un tipo lento, tardo de reflejos, facilón, previsible en sus medidas de esquilmarnos vía impuestos. No Sánchez, la veleta de todas las espadañas al socaire del mejor viento en su provecho. No Iglesias, empeñado en echar raíces hasta conseguir llevarnos a los años cincuenta y, a la menor oportunidad, perpetuarse en el poder. Solo Ciudadanos parece moverse, solo Rivera despliega hoy la acción. Una acción por el cambio en busca de confluencias.

La acción ( Diario Córdoba - 23/02/2016 )

martes, 16 de febrero de 2016

Einstein

Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a Leire Pajín. Pajín, una ministra no recordamos bien de qué pero que tenía amplios conocimientos de mecánica sideral, como Albert Einstein. Leire Pajín nos advirtió de que el mundo debía prepararse para el acontecimiento histórico, la conjunción astral, que suponía la coincidencia de un mundo liderado por Obama y Zapatero a ambos lados del Atlántico. A Obama le tocó el premio Nobel, y ZP, tras pastar en el Consejo de Estado (no sabemos qué consejos dio), entró en la puerta giratoria de algo que se llama Instituto para la Diplomacia Cultural (¡¡!!), no se lo monta mal la casta. En cuanto a la astróloga Pajín, no se rían, después de atravesar su propia puerta giratoria en la Organización Panamericana de la Salud (¡¡!!), ha vuelto a la política y puede volver a darnos días gloriosos. Y hete aquí que, en medio de este nuevo carajal astronómico, el fantasma de Einstein reaparece para hablarnos de que el choque de dos agujeros negros produjeron hace millones de años (o hace un rato, yo qué sé) una vibración gravitatoria o gravitacional de progreso--progresista que nos va a traer la felicidad universal. Está claro, los dos agujeros negros tienen nombre y apellidos: uno sin vocales que aspira a ser presidente y otro con bemoles que se va a encalomar al consonántico a la primera de cambio. Así que la investidura (la embestidura) se resume en e=mc2, o en los relojes blandos de Dalí, que para el caso es lo mismo; relojes blandos en el espacio curvo de dos agujeros negros de retroprogreso vintage años cincuenta. Estamos locos, y sin Goya que nos pinte.

Einstein ( Diario Córdoba - 16/02/2016 )

martes, 9 de febrero de 2016

Dario Fo

El futuro vicepresidente, Pablo Iglesias, ha acusado a Darío Fo y a Bertolt Brecht de colaboración con el terrorismo y de apoyo a ETA. El futuro presidente, Pedro Sánchez, no se ha pronunciado, porque seguramente anda concentrado tejiendo mimbres, ese complicado, artesanal y digno oficio que en manos de algunos se está convirtiendo en un tejemaneje. Tarea inútil, por otra parte, cuando la parte contratante de la tercera parte, el PP, ya ha dicho que no, que donde las dan las toman y que ahora les toca a ellos reírse y poner la chulería. Y, entre tanto, el país ahí. Alberto Garzón también ha acusado a Oliver Hirschbiegel y a Bruno Ganz de apología del nazismo al comparar la película El hundimiento con la actuación titiriteril de Madrid. Aquí no cabe un tonto más, que no son ellos, claro, sino la legión de procesionarias del pino que asumen como dogmas tales demagogias de la parte contratante multipartidista. Y Ada Colau, lo mismo. Porque en su manipulación descarada de los hechos no caen en la cuenta de que la tautología se les da la vuelta y convierten a sus exponentes ejemplificadores en reos de terrorismo por una simple yuxtaposición (falseada) de posturas. En esto de la demagogia, está demostrado, lo que mejor funciona para el común de las procesionarias del pino son todos los modelos Barbara, Celarent, Darii, Ferio de los silogismos; será por eso que la Filosofía se enfrenta a continuos ataques en la enseñanza, para que los jóvenes nunca alcancen el estadio de personas libres y se queden en el estadio de fútbol o en el de procesionarios del pino: todos en fila india sin ver nada más que el culo del jefe. Felices.

Dario fo ( Diario Córdoba - 09/02/2016 )

martes, 2 de febrero de 2016

Aquel tipo

La bondad ya no es lo que era, ni la socialdemocracia. Hubo un tipo carilavado, de sonrisa inocente y mirada triste, bonachón e idealista, en quien depositamos la última esperanza en el género humano, que se llamaba Olof Palme, aquel socialdemócrata sueco que acogía en su país a represaliados por las dictaduras sudamericanas y que pedía por la esquinas, hucha en mano, calderilla por la democracia en España cuando los últimos fusilados del franquismo en septiembre de 1975. Olof Palme fue asesinado el día de Andalucía de 1986 y el misterio de su muerte es el mejor reflejo del mundo que ahora vivimos, donde la bondad ya no es posible, ni la socialdemocracia. Achacaron el crimen a un drogadicto pero se sospecha, aún hoy, de grupos ultraderechistas, de nacionalistas kurdos, de servicios secretos extranjeros y hasta del Ejército Rojo Alemán: demasiados enemigos de la socialdemocracia, como ahora. Ahora que los escandinavos expulsan a refugiados políticos por el Polo norte y que la socialdemocracia tiene presos encarcelados en Venezuela, la bondad ya no existe y los únicos que defienden el ideario políticos de Palme son un agente del neoliberalismo económico llamado González, un fiero ex ministro del Interior que de joven propuso entrar en los hogares a patadas llamado Corcuera, un chuleta simpático y universitario llamado Leguina y un místico subido a una escalera que ni sube ni baja llamado Vázquez: un puñado de socialdemócratas jubilados que al final de sus vidas dan muestras de cordura; y unos barones que sí y no según y cómo. Ahora, cuando la bondad ya no existe, ni la socialdemocracia.

Aquel tipo ( Diario Córdoba - 02/02/2016 )